viernes, 24 de octubre de 2014

Culturas Establecidas En Mexico


Introducción

Anteriormente en nuestros país existieron muchas culturas, las cuales algunas nos heredaron sus costumbres o tradiciones.
Es importante conocerlas, para saber en qué estados de la república se establecieron.
Para ello aquí hablaremos sobre algunas de ellas.

Cultura Caxcanes (Aguascalientes)

Guerra de juchipila.jpg

Los caxcanes o cazcanes eran un grupo nómada indígena del tronco utoazteca. Que se localizaban en lo que hoy es el estado de Aguascalientes.
Peleaban bajo el lema ¡Ashcanquema tehual nehual! '¡Hasta tu muerte o la mía!'. Y el lema se cumplió, tanto en el triunfo como en la derrota. Ya que los guerreros preferían morir lanzándose al vacío.
Fueron un pueblo aguerrido, fueron conquistadores y fundadores de pueblos como Amecatl, Tuitlán, Juchipila, El Teúl, Noschitlán y Teocaltiche, donde los belicosos tecuexes se habían aliado con sus vecinos los zacatecos y guachichiles, para tratar de frenar la acometida caxcán y su invasión. Una de las últimas guerras en la que estuvieron enfrentados los caxcanes y sus vecinos fue la que se ocasionó por la comercialización de la sal, un enfrentamiento que involucró a una extensa zona, conocida por la guerra regional de 1513.



Cultura Cucapá (Baja California)


Los cucapá es el nombre en español de un pueblo amerindio que vive en el norte de Baja California y el suroeste de Arizona, cerca de la frontera entre Estados Unidos y México. Cucapá quiere decir "gente de agua". En su propia lengua, el cucapá esta etnia se nombra Xawiƚƚ Kwñchawaay, que significa el pueblo del río. En México tienen una población de aproximadamente 344 habitantes.
Forman parte del grupo de pueblos yumanos. Alrededor de 1000 miembros de esta tribu habitan en la Reserva India Cucapá, al suroeste de Yuma, Arizona. En México viven unos 344 indios cucapá, según los datos proporcionados por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos indígenas de México. Otra tribu yumana, la de los guechanes o yumas, emparentados con los cucapá, vive en las inmediaciones de la Reserva de Yuma.
El explorador español Fernando de Alarcón fue el primer europeo en mencionar a los indígenas del río Colorado en 1540.
También se indica que vivieron en grupos familiares durante 400 años en el área del Delta del Colorado y el río Hardy y además de las laderas de las montañas Cucapá. En 1605 había unos 22 000 indígenas en la región del río Colorado, en 1827 hay un reporte de que unos 5000 indios vivían en el área y, en 1990, solo quedaban 1000 cucapás.
La dramática disminución de su población ha estado ligada a la baja en el caudal del Río Colorado, además de las dificultades crecientes para pescar libremente en los lagos y lagunas restantes.
·        Tradiciones
Al morir, acostumbran quemar al muerto o difunto junto con su casa y sus pertenencias desde hace 300 años, cuando, siendo todavía una tribu nómada, sobrevivían de la caza y la pesca en el río Colorado.
·        Alimentación
Originalmente los Cucapá eran cazadores y recolectores de los frutos abundantes que encontraban en los márgenes de los ríos que estaban en su territorio (péchitas, quelites, una especie de arroz, zacate acuático, etc.).
Con las pieles de los animales elaboraban vestidos y cobijas, además de cubrir sus casas tradicionales. La carne la consumían en grupo. Con la llegada de los conquistadores y mediante la intervención de los misioneros aprendieron a cultivar maíz y calabaza, los que agregaron su dieta habitual.

Entre sus comidas típicas se encuentra la receta: Primero los cucapá conseguían el arroz y lo ponían a humedecer en agua y con la misma agua la calentaban en una olla de barro después le quitaban el agua y la ponían en leche en el fogón, luego se la tuitaban y lo mezclaban con las hormigas y el zacate acuático o berro.
Cultura Cochimí (Baja California Sur)

Los cochimíes son una etnia de México que habita el estado de Baja California Sur, los cochimíes hablaban una lengua de la familia yumano-cochimí ahora extinta llamada cochimí laymón.
Actualmente la mayoría de cochimíes viven en la comunidad de la Huerta y en San Antonio Necua o Cañón de los Encinos. Ocupan un territorio de 3272 de tierras regadas por bombeo y siembran frijol, maíz, cítricos y otros árboles frutales y tienen también algunas cabezas de ganado.

Desde el primer contacto con los europeos hace 300 años, los cochimíes han ocupado la parte central de la península de Baja California. Originalmente no existían grandes asentamientos y eran básicamente nómadas. Los guamas o hechiceros tenían un lugar importante en la cultura original, en la que no existía ni la escritura, ni manifestaciones artísticas formales. Vivían de la recolección y la pesca, y no practicaban la agricultura ni poseían ganado.
Uno de sus mitos decía que provenían del norte, desde que sus antepasados fueron vencidos en una gran contienda y habían huido hacia el sur al ser perseguidos por sus vencedores, refugiándose en las montañas de la Península de Baja California. Conocían la existencia de los pobladores de la Península anteriores a ellos que eran de mayor estatura y que habían pintado en las cuevas, figuras de animales y hombres. Pero no daban razón de ellos ni de su extinción.
Dividían el año en seis partes, la primera la llamaban mejibó, transcrita también como meyibó, que es la temporada de las pitahayas y "la estación de las Flores" o "La estación de la abundancia". Ese período del año era para ellos el tiempo más alegre y apreciable; comprendía parte de lo que actualmente es julio y agosto.
Cultura Maya (Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán)

 La civilización maya habitó una gran parte de la región denominada Mesoamérica, en los territorios actuales de Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador y en el comprendido por cinco estados del sureste de México: Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, con una historia de aproximadamente 3000 años.
Durante ese largo tiempo, en ese territorio se hablaron decenas de dialectos que dieron lugar a las 44 lenguas mayas modernas. Hablar de los "antiguos mayas" es referirse a la historia de una de las culturas mesoamericanas precolombinas más importantes, pues su legado científico y astronómico es mundial. Contrariamente a una creencia muy generalizada, la civilización maya nunca "desapareció". Por lo menos, no por completo, pues sus descendientes aún viven en la región y muchos de ellos hablan alguno de los idiomas de la familia mayense.
La conquista española de los pueblos mayas no se consumó hasta 1697, con la toma de Tayasal, capital de los mayas Itzá, y Zacpetén, capital de los mayas Ko'woj, en el Petén (actual Guatemala). El último estado maya desapareció cuando el gobierno mexicano de Porfirio Díaz ocupó en 1901 su capital, Chan Santa Cruz, dando así fin a la denominada Guerra de Castas.
Los mayas hicieron grandes e impresionantes construcciones desde el Preclásico medio y grandes ciudades como Nakbé, El Mirador, San Bartolo, Cival, localizadas en la Cuenca del Mirador, en el norte del Petén, y durante el preclásico, las conocidas ciudades de Tikal, Quiriguá (ambas las primeras en ser declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1979 y 1981 respectivamente), Palenque, Copán, Río Azul, Calakmul, Comalcalco (construida de ladrillo cocido), así como Ceibal, Cancuén, Machaquilá, Dos Pilas, Uaxactún, Altún Ha, Piedras Negras y muchos otros sitios en el área. Se puede clasificar como un imperio, pero no se sabe si al momento de colonizar impusieron su cultura o si fue un fruto de su organización en ciudades-estado independientes cuya base eran la agricultura y el comercio. Los monumentos más notables son las pirámides que construyeron en sus centros religiosos, junto a los palacios de sus gobernantes (lugares de gobierno y residencia de los nobles), siendo el mayor encontrado hasta ahora el de Cancuén, en el sur del Petén, muchas de cuyas estructuras estaban decoradas con pinturas murales y adornos de estuco. Otros restos arqueológicos importantes incluyen las losas de piedra tallada usualmente llamadas estelas (los mayas las llamaban tetún, ‘tres piedras’), que muestran efigies de los gobernantes junto a textos logográficos que describen sus genealogías, entronizaciones, victorias militares, y otros logros. La cerámica maya está catalogada como una de las más variadas, finas y elaboradas del mundo antiguo.
Los mayas participaban en el comercio a larga distancia en Mesoamérica, y posiblemente más allá. Entre los bienes de comercio estaban el jade, el cacao, el maíz, la sal y la obsidiana.


Preclásico maya
También llamado Período Agrícola, existe un debate sobre los años de inicio y fin de este intervalo de tiempo, el más aceptado en este caso, para el área maya, inicia aproximadamente en el año 1000 a. C. y terminaría alrededor del 320. Durante este periodo se desarrolla el idioma maya y el pueblo maya adquiere experiencia y construye algunas grandes ciudades.
Una teoría, basada en estudios de cerámica, motiva a deducir que en el periodo Preclásico la costa del Océano Pacífico, desde el este de Oaxaca hasta El Salvador estuvo poblada por los ancestros de los mixe y popolucas actuales, de uno de estos es el grupo de los mayas que, hacia el 1200 a. C., emigraron hacia el Golfo de México y desarrollaron la civilización olmeca arqueológica. De hecho, la cerámica más antigua de esta región es de un estilo inconfundible llamado Ocós, originaria del Pacífico de Guatemala, pero unos 600 años más antigua que la olmeca.
Según otra teoría, complementaria a la anterior, los descendientes de los olmecas emigraron a la zona del Petén guatemalteco, donde posteriormente se mezclaron con la gente del lugar originando a los "protomayas". 
Período Clásico
También llamado Periodo Teocrático, abarca desde los años 320 a 987 d. C., aproximadamente. Recibe este nombre porque en un principio se creyó que fue el grupo sacerdotal el que ejerció el poder político y que toda la vida económica, social y cultural se desarrolló en torno a la religión.
Los grupos sacerdotales, tuvieron gran importancia en el gobierno de los Estados mayas del Clásico; a pesar de eso, nunca fueron dirigentes. Existía una clase noble y, en todo caso, eran los guerreros quienes concentraban el poder. La imagen de los mayas como una sociedad gobernada por sacerdotes fue derribada cuando se descubrió que las ciudades estaban en permanente guerra unas con otras.
Se incrementó notablemente la agricultura como actividad económica básica, la cual era practicada por grandes contingentes de labradores, propiciando una compleja división del trabajo y en consecuencia una fuerte estratificación social.
Las zonas arqueológicas más conocidas de este periodo son: Tikal, Uaxactún, Piedras Negras, Cancuén, Caracol, Yaxhá, Naranjo, Xultún, Río Azul, Naachtún, Dos Pilas, Machaquilá, Aguateca, Comalcalco, Pomoná, Moral Reforma, Palenque, Yaxchilán, Kankí, Bonampak, Quiriguá, Tulum, Edzná, Oxkintok, Ceibal, Xamantún, Copán, San Andrés, Yaaxcanah, Cobá, El Cedral, Ichpaatún, Kantunilkín, Kuc (Chancah), Kucican, Tazumal, Las Moras, Mario Ancona, Muyil, Oxlakmul, Oxtancah, Oxhindzonot, Pasión de Cristo, Río Indio, San Antonio III, Nohkuo Punta Pájaros, San Manuel, San Miguel, San Claudio, Tortuguero, Punta Molas, Tamalcab, Templo de las Higueras, Tupack, Xlahpak, Tzibanché y Kohunlich.
Período Posclásico

 Abarca los años 1000-1687. Una vez abandonados los centros ceremoniales mayas del periodo clásico, la fuerza generadora de esta época va a ser una corriente migratoria identificada étnicamente con los mayas arraigados en la región, que traía consigo una cultura mestizada de fuerte contenido náhuatl.
Esta corriente, llamada putún o maya-chontal, habitaba en el sur de Tabasco y tenía estrechas relaciones comerciales con los pueblos del centro de México y con los grupos nahuas establecidos en la periferia de la región maya, por ejemplo en Xicalango. Su presencia habría de romper con el precario equilibrio en el que trataba de mantenerse el mundo teocrático, y fueron los putunes los que aprovecharon la caída de este orden para introducir una nueva forma de vida y de dominio sobre la región.
El territorio del que provenían los putunes era el delta de los ríos Usumacinta y Grijalva, una región de ríos, riachuelos, lagunas y pantanos en donde predominaba el transporte acuático. Esto hizo de los putunes unos excelentes navegantes y mercaderes, que controlaban las rutas marítimas comerciales alrededor de la península de Yucatán, desde la Laguna de Términos en Campeche hasta el centro de Sula en Honduras.
Los putunes se establecieron al sur del río de la Pasión y llamaron a su tierra Acalán (‘lugar de canoas’). Fundaron dos poblaciones principales: Potonchan (Putunchan), situada en la desembocadura del río Grijalva, e Itzamkanac, junto al actual río Candelaria que desemboca en la laguna de Términos. Itzamkanac era la capital de Acalán, pero tal vez fuera Potonchán la primera población. En efecto, esta dominaba el comercio relacionándose con los zoques y con los habitantes de las tierras altas de Chiapas. En cambio, Itzamkanac estaba ubicada demasiado río arriba para llegar a ser un importante puerto de intercambio. De ahí que Xicalango, el gran centro comercial situado en la laguna de Términos y controlado por Itzamkanac, supliera esta función.
"vivienda"
Existían casas unifamiliares donde vivían los padres y los hijos quienes adoptaban a miembros viejos o jóvenes de la familia o fuera de ella (ejemplo: Tulum). También había edificios multifamiliares habitados por personas de lazos sanguíneos comunes de elevada posición social (ejemplo: los complejos residenciales de Kohunlich). Los materiales de las casas varían de muros y techos de madera y palma a materiales resistentes como piedra y estuco. También la vivienda podía estar formada por tres estructuras principales separadas, (dormitorios, la cocina, la bodega) y podían construir otras estructuras separadas (talleres, baños, saunas) (ejemplo: Joya de Cerén).
La gente común vivía en palapas alrededor de las ciudades, los materiales que usaban eran renovables como la palma chiit (para los techos), la madera, el bajareque y el estuco (para las paredes). En el centro de la ciudad habitaban los sacerdotes y la nobleza en los castillos, pirámides y templos ceremoniales.
La mujer y su posición social
La mujer tuvo posiciones elevadas en la sociedad y algunas fueron gobernantes. Las mujeres eran muy importantes para la economía familiar, pues elaboraban utensilios de cerámica, diseñaban piezas en barro o esculpidas o talladas a modo de escultura, y tejían el algodón para confeccionar vestidos. También criaban animales para comer o como mascotas y se encargaban de elaborar comidas y bebidas para las fiestas religiosas. No participaban en ceremonias religiosas donde se efectuaban sacrificios humanos, excepto en ciertas fiestas donde acudían las ancianas.
En el Posclásico las mujeres no participaban en el auto sacrificio, pero en el Clásico sí, al menos las de alto rango.
Para los mayas, el kamnicté (matrimonio) era constituido por arreglo de los padres y tenía fines económicos o de alianza. Un claro ejemplo de esto fue la relación sanguínea que unía a los gobernantes de Tortuguero y Palenque, ya que Pakal II se habría casado con la Reina Roja de Tortuguero, lo que sin duda, motivó el sentimiento expansionista de Pakal II, y consolidó a Tortuguero como una barrera de defensa y contra defensa de Palenque.
Además, entre otras costumbres, el hombre recién casado vivía bajo las órdenes del suegro en un período variable, pero que, en ocasiones, podía llegar a ser de cinco años.
Organización social
La sociedad maya estaba organizada sobre la base de una marcada estratificación social, a la cabeza de la cual se encontraba la nobleza, los almenehoob (‘los que tienen padres y madres’). Este grupo privilegiado monopolizaba el poder y la autoridad al ostentar los puestos políticos y religiosos. El gobernante supremo de la provincia era, como ya vimos, el halach uinik (o halach wíinik) en quien residía el poder absoluto sobre los asuntos terrenales y espirituales. Se le llamaba también ahau; sus emblemas eran el escudo redondo y el cetro con figura antropomorfa y cabeza de serpiente. El cargo de halach uinik era hereditario dentro de una sola familia, y pasaba del padre al hijo mayor.
El halach uinik era, al mismo tiempo, el batab o jefe local de la ciudad en la que vivía, y tenía bajo su mando al resto de los bataboob o jefes locales de las poblaciones que conformaban la provincia. Como jefe supremo, recibía tributo, convocaba a los guerreros y formulaba la política.


Cultura Guachichil (Zacatecas, San Luis Potosí, Coahuila)


 

Los guachichiles fueron una etnia nómada mexicana de gran extensión territorial entre todos los pueblos chichimecas, hablaban una lengua que actualmente yace extinta perteneciente probablemente a la familia corachol, de las lenguas uto-aztecas. La mayoría de su territorio quedaba en lo que ahora queda dentro de los estados de Zacatecas, San Luis Potosí y sur de Coahuila, pero también ocupaban partes en el norte de Jalisco. Fueron considerados como los más aguerridos y nómadas de la región por los europeos que lucharon por su dominación.
Cuachíchitl es un vocablo náhuatl (kwačīčīl-) que significa gorrión; de cuáitl, cabeza y chichiltic, cosa colorada o bermeja. Se les llamó así porque con frecuencia se pintaban la cabeza de colorado; había algunos que usaban unos bonetes puntiagudos de cuero colorado que les daban apariencia de gorrión.
El vocablo Quachíchitl, con la conquista derivó hacia los de: Cuachichil, Guachichil, o Huachichil (en náhuatl: Cabeza pintada de rojo), como se conoce hoy en día.
Organización política
La organización política de los guachichiles era muy rudimentaria al llegar los españoles. Era patriarcal y consistía en que el guerrero más poderoso y que lograra derrocar al cacique que gobernara en ese momento sería cacique. Si no lograba derrocar al cacique, se separaba de la tribu con algunas familias y se asentaban en otro lugar. Aunque también podían unirse tribus y así hacerse más poderosas por medio de matrimonios intertidales.
A la llegada de los españoles había cientos de tribus en todo el territorio, pero cuatro eran las más poderosas.
Organización militar
El cacique de la tribu era también el caudillo militar. Los españoles observaron que atacaban en bandas de pocos integrantes que se diferenciaban de los demás chichimecas por pintarse la cabeza y el cabello de color rojo.
Atacaban belicosamente a sus enemigos con espadas de obsidiana, lanzas, dardos y flechas.
Primero seleccionaban el lugar de ataque, preferiblemente una planicie desierta pero montañosa, una peña, un barranco, una ciénaga o simplemente esperaban a que fuera medianoche. A medianoche sigilosamente se posicionaban en la zona de ataque y repentinamente lanzaban unos aullidos y gritos estruendosos y terribles que dejaban perplejos a sus enemigos al mismo tiempo que comenzaba el ataque corriendo hacia el blanco directamente, al mismo tiempo que producían una lluvia de flechas.
Tribus y territorio
Los guachichiles ocuparon todo el Altiplano Potosino, parte de Guanajuato, Jalisco y Zacatecas.
Esta zona se extendía desde el sur, por el río Lerma o Grande, en Michoacán y Guanajuato, hasta las sierras de Comanja y, en los límites con la zona de Rio verde, el lindero subía hacia el norte.
Gonzalo de las Casas observaba: "Ocupan mucha tierra y así es la más gente de todos los chichimecas y que más daño han hecho. Hay muchas parcialidades y no se conocen bien todas".
Los guachichiles no eran un reino o estado político sólido en el siglo de 1500, sino que era un conjunto de tribus y cacicazgos, los españoles observaron tres grupos: los de Mazapil (Donde predominaban los Mazapiles) al norte, en las montañas que bordeaban el pueblo de Parras, el de las Salinas, al centro de San Luis Potosí y por último el del Tunal Grande(Donde predominaban los Xales), donde se ubicaba el mayor lugar de abastecimiento de alimento para los guachichiles; estos tres grupos no eran unidades políticas ni culturales, eran los habitantes de las tres zonas geográficas donde estaban centralizados los guachichiles.
Tradiciones y costumbres
Los Guachichiles no tenían ídolos ni altar de ningún dios, a lo más lanzaban exclamaciones al cielo, mirando las estrellas, para liberarse de rayos y truenos.
Tan libres como hijos de los vientos se sabían los guachichiles que no les satisfizo el concepto de tumba o cementerio. Recogían las cenizas de sus muertos en bolsas de gamuza que se fajaban a la cintura; las cenizas de quienes no eran los suyos, excepción hecha de los nervios de la espalda para atar el pedernal a la flecha y algunos huesillos como trofeos, las soltaban al aire.
En varias partes de su territorio, los españoles introdujeron a los panquesitos para civilizar y cristianizar a este pueblo, quienes ellos consideraban como salvaje.
Colonia y conquista
La región que actualmente ocupa la ciudad de San Luis Potosí era, hasta antes de la llegada de los españoles, un puesto guachichil-chichimeca.
Desde 1550 se empezaron a registrar asaltos guachichiles, guamares y otros chichimecas, por lo que el Virrey Don Luis II de Velasco, comisionó a Herrera para castigar a los salteadores. Así se inició la más cruenta y extensa de todas empresas española en América.
Pedro de Anda funda el Real del Cerro de San Pedro y Minas del Potosí el 4 de marzo de 1592. Ante la falta de agua en el lugar, fue necesario localizar un territorio próximo que sí la tuviera para respaldar la estadía humana. El lugar se localizó al Este de la mesa del Anáhuac.
Para que los españoles se asentaran ampliamente, los guachichiles del lugar y los tlaxcaltecas fueron desplazados. La hostilidad de los tlaxcaltecas, respaldados por los españoles, contra los guachichiles no tardaría en manifestarse.
La comunidad de San Luis Potosí se originó con la reunión bien diferenciada de guachichiles, tlaxcaltecas, tarascos, zacatecas chichimecas, chichimecas-pames de Santa María del Río, otomíes y de españoles extremeños o de procedencia incierta.
Al amparo de la riqueza minera nace la ciudad de San Luis Potosí en noviembre de 1592 y su fundación se da al rendirse el feroz indio cuachichil de nombre Moquamalto ante fray Diego de la Magdalena, y el Capitán Miguel Caldera, en el lugar que ahora conocemos como plaza de los fundadores.
Cultura de Capacha (Colima)
Con el nombre de cultura Capacha se conoce un complejo arqueológico de Colima, en el Occidente de Mesoamérica. La cultura Capacha fue la primera con rasgos complejos que se desarrolló en la región, aproximadamente entre los años 2000 a. C. y 1200 a. C. Fue estudiada y descubierta por Isabel Trusdell-Kelly, arqueóloga estadounidense que realizó excavaciones en la zona de Colima en el año de1939. Las semejanzas entre las piezas de esta cultura y la cerámica contemporánea de la región de Ecuador apuntan a que hubo alguna relación muy temprana entre el Occidente mesoamericano y las culturas andinas.
Capacha fue contemporánea de otros desarrollos culturales importantes de Mesoamérica, como El Opeño, en Michoacán, y la primera fase de Tlatilco, en el valle de México. La extensión geográfica de las piezas de cerámica Capacha abarca toda la costa del océano Pacífico, entre los estados mexicanos de Sinaloa, en el norte, y Guerrero, en el sur. Especialmente importantes son los entierros descubiertos por Gordon F. Ekholm en Guasave, Sinaloa.
Cultura Tarahumara (Chihuahua)

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Los tarahumaras son un pueblo nativo de México, asentado en territorio del estado de Chihuahua; su endónimo es "rarámuri". Cuyo significado es pies ligeros o corredores a pie, proveniente de las raíces: rara (pie) muri (correr). El significado también se debe a que a ellos les gusta mucho correr. Se les designa con el término chabochi, a los mestizos en general, cuyo significado es que tienen barbas; los napurega raramuri son aquellos que comparten su cultura y conviven con ellos.
Los Indios Tarahumara son una tribu que ha escogido vivir apartada de la cultura occidental. Viven en forma primitiva y se alimentan principalmente del maíz, el frijol y su ganado.
En el Invierno viven en cuevas, y en el Verano se mudan a pequeñas cabañas de madera. Son muy buenos tejedores y producen cobijas de lana, de diseño sencillo pero excelente calidad que les proporcionan calor durante el rudo invierno en los cañones. El Tarahumara —como la mayoría de las tribus nativas de Norteamérica— ha sufrido desde la llegada de los conquistadores. Aunque no fueron afectados tan severamente —como otras tribus— por la viruela y otras enfermedades europeas, muchos Tarahumaras sufren de tuberculosis, y su ciclo de vida es, en promedio, muy corto. Los misioneros Jesuitas les han ayudado a aliviar los efectos de las enfermedades y los han motivado para que sus niños asistan a la escuela. Hay tours disponibles desde Creel, que te llevan a una Misión Jesuita y a una cueva Tarahumara. De acuerdo a la leyenda de los ancestrales habitantes de la Sierra, el mundo fue creado por Rayenari —Dios Sol— y Metzaka —Diosa Luna. En su honor, en el presente, ellos bailan, sacrifican animales y beben "tesguino".
Ahí, en donde la Sierra Madre Occidental se vuelve escarpada e irregular, viven los Tarahumara — que se llaman a sí mismos Rarámuri (pies ligeros).La actividad más importante entre ellos es el cultivo del maíz y el frijol y algunos crían ganado. Dada la fragilidad de su economía, algunos buscan trabajo en los aserraderos.
La vida de este grupo ha cambiado; los antiguos Rarámuri tenían una dieta balanceada, además de consumir frutas y vegetales regionales, cazaban animales. En el presente, la industrialización y sus productos no les proporcionan los ingredientes nutricionales necesarios a su dieta. En la actualidad, los Tarahumara constituyen el grupo indígena más grande del Estado de Chihuahua. Su número varía de 50,000 a 75,000 ya que es difícil determinarlo de manera precisa, debido a la inaccesibilidad de las montañas y los deficientes medios de comunicación.
Los Tarahumara están distribuidos en las municipalidades de Guerrero, Bocoyna, Ocampo, Uruachi, Chinipas, Guazapares, Urique, Morelos, Batopilas, Guadalupe y Calvo, Balleza, Rosario, Nonoava, San Francisco de Borja y Carichi.
Las regiones montañosas e dividen en dos grandes regiones llamadas Alta y Baja Tarahumara. A la primera corresponden las partes dominadas por la Sierra Madre Occidental, y a la segunda, la parte oeste de la misma Sierra, incluyendo la zona de los cañones en las tierras calientes del estado.
Los hombres son esbeltos, con fuerte musculatura y son reconocidos como los mejores corredores de larga distancia. Las mujeres son más bajitas, con caras ovaladas, ojos negros oblicuos y nariz recta.
Los hombres visten una banda en la cabeza conocida como "kowera", huaraches, y camisa suelta. Las mujeres usan una falda ancha y blusa suelta; el pelo lo cubren generalmente con un chal y llevan un cinturón conocido como "pukera".
Su idioma es dulce y abundante en palabras que hacen referencia a sus costumbres y su entorno, con frases amables como: "Te saludo, como la paloma que gorjea y te deseo salud y felicidad a ti y a los que amas".
Cada casa tiene un corazón y en las ollas cocinan el maíz y el frijol que cosecharon durante la temporada.
Entre los Tarahumara, todo pertenece a todos; la propiedad privada no existe, de modo que comparten comida y vivienda.
Eligen a un gobernador —un hombre que se distingue por su servicio a los demás y por su inteligencia— que elige, "gobernadorcillos": sacerdotes, shamanes y sabios. Estos van por todos los pueblos predicando el orgullo de ser Rarámuri, las costumbres y la moral que se debe observar; funcionan como jueces de los problemas que se presentan y están a cargo de las plegarias.
Fiestas y Ceremonias
Todos los licores comerciales son usados en las fiestas y ceremonias en la gran mayoría de los lugares, pero los grupos más primitivos elaboran sus propias bebidas rituales. Entre los Tarahumara del Noroeste, es una cerveza de maíz llamada "tesguino" (batari).
En cuanto a la ropa, existen una gran variedad de "sarapes" de bellas texturas y sencillos diseños, que sólo son vistos en las espaldas de los nativos. Los sarapes Tarahumara son pesados y de tejido áspero, en colores naturales, la mayoría de ellos sin adornos y que poseen la belleza particular derivada de su textura y simplicidad.
Una relación similar a la de los "compadres" existe entre los Tarahumara, pero los participantes son llamaos «morawas» en lugar de "compadres", lo que en su idioma significa la unión de dos personas que han negociado mutuamente.
Cuando los bienes son el ganado, el "comprador" y el "vendedor" se tocan mutuamente el hombre diciendo "Dios cuida morawa". Y cuando un morawa visita a otro, el invitado recibirá el honor de sentarse en un taburete de piel de cabra, en el lugar preferente junto al fuego. Siempre existe un enorme grado de reserva entre los sexos. Entre los Tarahumara, un hombre que hace una visita a la casa de un amigo deberá anunciar su presencia antes de llegar hasta la puerta de la casa, y si la mujer está sola, él no entrará sino que permanecerá a la distancia.
A menos que exista una relación muy cercana, los hombres y las mujeres sólo se hablan unos a otros cuando es estrictamente necesario, siempre a una distancia respetuosa y sin mirarse los rostros.

Cultura zacateca (Zacatecas y Durango)
El zacateco era un pueblo guerrero, valiente y denodado, y célebres flecheros. Las primeras referencias que se encuentran en las crónicas de la época de la conquista hablan de que andaban desnudos, que solamente llevaban "medias calzas de perro", de la rodilla al tobillo, para protegerse de la vegetación. Esta característica de desnudez estaba generalizada entre todas las tribus chichimecas, aunque algunos de los grupos se cubrían con pieles.

La cultura zacateca se considera extinta, aunque tienen muchos descendientes directos, que viven en grandes concentraciones en los estados de Zacatecas y Durango, y debido a la emigración en grandes ciudades norteamericanas como Los Ángeles, Dallas y Chicago. Sus tradiciones se han ido perdiendo por distintas razones, por el mestizaje y la asimilación de otras costumbres mexicanas principalmente.

La palabra Zacatecas es un vocablo náhuatl, que significa "habitante de la tierra donde abunda el zacate". Deriva del vocablo zacatl, que quiere decir "hierba, junco, grama". El resultado da origen al término Zacatécatl que traducido quiere decir "habitante de Zacatlán". La desaparición de su lenguaje tampoco favorece una identificación exhaustiva, aunque se cree que su idioma perteneció a la familia lingüística uto-azteca.
Los zacatecos eran principalmente nómadas y carecían de modo de vida agrícola, al contrario que otros grupos como los tecuexes, pames, guamares y caxcanes, de lo que no se tiene conocimiento es de cómo llegó hasta ellos, aunque bien pudiera deberse a la influencia de sus vecinos los otomíes y los tarascos. Eran cazadores y recolectores de frutos silvestres, se alimentaban de tunas, semillas, raíces, dátiles y mezquite, con el que elaboraban una especie de pan que conservaban para épocas de escasez; también de la caza de conejos y de ranas y peces. El trueque con otros grupos, especialmente con los que practicaban la agricultura, les permitía otro tipos de alimentos, y el intercambio de utensilios domésticos, artesanías, alfarerías y otros productos.
Respecto a sus costumbres religiosas, según Powell, rendían culto a cuerpos celestiales como el sol y la luna, y cierta adoración por algunos animales. También, referente a sus dioses, los cronistas de la época opinaban de esta manera: "creen como descreen y no adoran ni aún han adorado a Dios conocido, sino hoy una piedra que hayan o hacen, y mañana otra diferente figura y ordinariamente de animales.

Cultura Guamare (Guanajuato)

Los Guamares puros fueron una etnia indígena de Guanajuato, México que formaban parte de la confederación guamare, los guamares puros se diferenciaban de los otros miembros de la confederación por ser étnicamente los legítimos guamares, ya que los otros miembros eran de filiación Guachichil, Purépecha o Zacateca.

Como casi todas las naciones chichimecas, los guamares también eran cazadores-recolectores aunque tenían un grado cultural superior que los zacatecos y guachichiles, tenían sus adoratorios y conocían la agricultura. El desarrollo cultural de este pueblo chichimeca fue relativamente escaso, al igual que los otros cinco que conforman el grupo, esto se puede entender y achacar en parte por su "nomadismo", su cultura se puede calificar como pobre si la comparamos con los otros pueblos o etnias de Mesoamérica. Aún así, consiguieron edificar templos-fortaleza, en un medio desfavorable, una zona árida donde las lluvias son escasas y el clima cambia según la altitud.
A los guamares también se les conocían por los "chichimecas blancos" o ixtlachichimecas, no porque la pigmentación de su piel fuera más clara y de distinta tonalidad a los componentes de los otros pueblos del grupo chichimeca, si no por el color de las tierras donde vivían, entre calíchales y tierras salitrosas. A la familia guamar debieron de ser los pueblos a los que los españoles señalaban como del Xiconaque y Cuxtique. La historia refleja que para los colonizadores, en las primeras décadas de la Villa de Lagos, los guamares se convirtieron en la nación más valiente, belicosa, indómita y salvaje de todos los chichimecas. Cuando llegaron los españoles el territorio que ocupaban era conocido como Pechichitane o Chichimequillas, y los xiconaques y custiques, enemigos hasta entonces entre sí, se unieron para luchar contra el enemigo común, el hombre blanco.
Lo que se conoce como la Rebelión de los guamares, fue un movimiento indígena en la región de Guanajuato, que se inició entre los años 1563 y 1568, contra las autoridades del virreinato de Nueva España, unos episodios de la historia que se conocen por los relatos de don Pedro Ahumada de Sámano, el que puso fin al levantamiento. En 1963 los guamares destruyeron el asentamiento de Pénjamo y más tarde atacaron Comanja y asesinaron a todos los españoles que allí se habían asentado, sólo quedaron dos supervivientes. En 1569 atacaron y tomaron el puerto del Robledal, cercano a Guanajuato, y llegaron hasta Xilotepec. La historia también nos deja la creencia de que no actuaron solos, si no que tuvieron como aliados en ocasiones a los indios catequizados de San Miguel y Pénjamo.
Cultura Mixteca (Puebla, Oaxaca y Guerrero)

Cultura mixteca es un término que designa a una cultura arqueológica prehispánica, correspondiente a los antecesores del pueblo mixteco, que tuvo sus primeras manifestaciones en el Preclásico Medio mesoamericano (ss. XV-II a. C.) Y concluyó con la conquista española en las primeras décadas del siglo XVI de la era cristiana. El territorio histórico de este pueblo es la zona conocida como La Mixteca (Ñuu Dzahui en mixteco antiguo), una región montañosa que se encuentra entre los actuales estados mexicanos de Puebla, Oaxaca y Guerrero.
La cronología de la cultura mixteca es una de las más extensas de Mesoamérica por su continuidad y antigüedad. Comienza como resultado de la diversificación cultural de los pueblos de habla otomangueana en el área de Oaxaca. Los mixtecos compartieron numerosos rasgos culturales con sus vecinos zapotecos. De hecho, ambos pueblos se denominan a sí mismos como «gente de la lluvia o de la nube». La evolución divergente de los mixtecos y los zapotecos, favorecida por el entorno ecológico, alentó la concentración urbana en las ciudades de San José Mogote y Monte Albán; mientras que en los valles de la sierra Mixteca la urbanización siguió un patrón de menores concentraciones humanas en numerosas poblaciones. Las relaciones entre mixtecos y zapotecos fueron constantes durante el Preclásico, cuando la Mixteca también se incorporó definitivamente a la red de relaciones panmesoamericanas. Algunos productos mixtecos se encuentran entre los objetos de lujo hallados en el área nuclear olmeca.
La mitología mixteca comparte muchos elementos con el resto de las tradiciones mesoamericanas. Al igual que en el caso de los mexicas o los mayas, los mixtecos también creían que vivían en la «era» de un Quinto Sol y que, antes de su tiempo, el mundo había pasado por una serie de creaciones y destrucciones. En el principio, la tierra era un caos, en el que todo se hallaba confundido. Los espíritus de las fuerzas creadoras volaban en el aire. Se conocen por sus nombres calendáricos, asentados en los códices producidos por este pueblo. Estos espíritus eran Uno Venado-Serpiente de Jaguar y Uno Venado-Serpiente de Puma. Son los correspondientes mixtecos de Ometecuhtli y Omecíhuatl, los Señores Dos, que representan el principio dual de todo el universo. En el mito mixteco, estas dos divinidades separan la luz de la oscuridad, la tierra del agua, el arriba del abajo, y crean a los cuatro dioses creadores que habrían de dar nacimiento a los otros y a la humanidad, que fue creada a base de maíz.
Período Preclásico
En la Mixteca, las primeras poblaciones sedentarias comenzaron a aparecer a partir del siglo XVI antes de la era cristiana. Esta etapa de la historia del pueblo mixteco corresponde con la Fase Cruz en la Mixteca Alta, las fases Pre-Ñudée y Ñudée en la Mixteca Baja y la fase Charco en la Costa. El desarrollo de estas primeras aldeas agrícolas en la región fue contemporáneo al que estaba ocurriendo en otras zonas de Mesoamérica, como el centro de México, los valles Centrales de Oaxaca y la costa del golfo de México. Sin embargo, las comunidades mixtecas del periodo Formativo nunca alcanzaron las dimensiones de las poblaciones protourbanas de los Valles Centrales, como San José Mogote y Monte Albán. El patrón de asentamiento de los mixtecos en aquellos años consistía en pequeñas comunidades dedicadas a una agricultura incipiente, aunque existe evidencia de su incorporación en la red de intercambios internacionales de Mesoamérica.
Hacia el final del Preclásico Medio —época en que Mesoamérica vio el florecimiento del estilo olmeca, de gran difusión en el área— en la Mixteca Alta comenzaron a aparecer algunas poblaciones que albergaron en su época de apogeo a varios miles de personas. Entre ellas se encontraban Monte Negro y Huamelulpan, situada la primera cerca de Tilantongo, que varios cientos de años después sería la cabecera de uno de los Estados mixtecos más poderosos; y la segunda, en la zona de Tlaxiaco. Por otro lado, en la Mixteca Baja la población de Cerro de las Minas comenzó a florecer en el valle del río Mixteco. En esta época, que abarca aproximadamente del siglo V a. C. al siglo II d. C., las sociedades mixtecas vivían un proceso de diferenciación social que se refleja en la aparición de algunas edificaciones de carácter público en poblaciones como Yucuita, Etlatongo, Tayata y Huamelulpan en la Mixteca Alta; y Cerro de las Minas y Huajuapan en la Mixteca Baja. La estratificación cada vez más definida de las poblaciones mixtecas de esta época es el reflejo del proceso que dio lugar al nacimiento de los primeros Estados en la zona a partir de las sociedades de jefatura. La estructura política al final de la fase Cruz Tardía en la Mixteca Alta estaba constituida por una serie de Estados que dominaban pequeños territorios donde existieron numerosas poblaciones organizadas de modo jerárquico. La jerarquía de las poblaciones ha sido observada en la cantidad de monumentos arquitectónicos que albergaba cada localidad, lo que ha permitido inferir el tipo de relaciones que había entre el centro de relevancia regional y los pueblos de segunda línea. Un caso bien conocido es el de Huamelulpan, cuyo rápido crecimiento relegó a Tayata —que fue una de las mayores poblaciones mixtecas del Preclásico Medio— a una segunda posición, provocando la contracción poblacional y el cese de las obras arquitectónicas en Tayata hacia el siglo III a. C.
Período Clásico
El Posclásico es, con diferencia, el período mejor conocido de la historia mixteca prehispánica, gracias a la conservación de la historia oral en documentos coloniales, pero también a los códices que sobrevivieron a la destrucción y al tiempo posterior a la llegada de los españoles a la Mixteca. En Mesoamérica, el posclásico está marcado por el florecimiento de los Estados militaristas. Ello no quiere decir que las sociedades de las etapas anteriores hubiesen desconocido la guerra, pues las ciudades-Estado de la Mixteca estaban protegidas por muros desde el primer milenio antes de la era cristiana. Lo que ocurre es que en este período, la actividad militar parece haber cobrado una importancia mayor, como demuestra la proliferación de la parafernalia asociada con la guerra y el culto a las divinidades guerreras en toda la región.
Para el final del siglo VIII, el estilo ñuiñe comenzaba a declinar en la Mixteca Baja, hasta que fue suplido paulatinamente por el estilo iconográfico propio de los códices mixtecos. La aparición de un nuevo estilo artístico, acompañado de otros cambios culturales como el arraigo de la veneración a la Serpiente Emplumada y la construcción de alianzas interétnicas no es privativa de los mixtecos del Posclásico Temprano y tiene sus antecedentes en los cambios políticos y sociales del final del Clásico en el centro de México.En toda la Mixteca la población comenzó a aumentar dramáticamente, aunque los cambios demográficos más importantes tienen lugar en la Mixteca Alta. De acuerdo con las investigaciones arqueológicas, en la Mixteca Alta el número de localidades correspondientes a la fase Natividad (siglo X-XVI d. C.) se duplicó con respecto a los existentes en la fase anterior, es decir, la fase Las Flores. De la misma manera, la superficie ocupada por estas localidades se incrementó de modo importante, alcanzando las 10 mil 450 hectáreas de superficie urbana. Estas poblaciones estaban organizadas en pequeños Estados hostiles entre sí, encabezados cada uno por una ciudad de primera importancia que regía sobre otros poblados sujetos a su autoridad. La construcción de una estructura jerárquica en las relaciones entre las cabeceras de los señoríos mixtecos —llamadas ñuu— y sus satélites —llamados siqui— es constante en la historia mixteca, aunque en este período se acentúa debido al aumento de la población y a las estrategias políticas de las élites gobernantes.
Clases sociales
Durante la época prehispánica, la sociedad mixteca se caracterizó por su alta jerarquización. Sin embargo, las diferencias no aparecieron espontáneamente. El proceso de estratificación fue paralelo al desarrollo de la sociedad mixteca. Los estratos de la sociedad mixteca tienen su origen en la sedentarización de este pueblo y fueron influidos por los procesos políticos, históricos, económicos y culturales que ocurrieron en la Mixteca desde el siglo XVI a. C. En su inicio, las poblaciones mixtecas contaban con una incipiente estratificación. Los restos de las poblaciones del Preclásico Tardío y Medio no presentan grandes diferencias cuando se comparan unas viviendas con otras, y el uso de las construcciones de estos asentamientos no parece ser demasiado especializado. Los bienes de los que disponían los mixtecos en aquellos siglos parecen haber sido limitados, y no hay evidencia que permita distinguir claramente las zonas habitables de la élite con respecto al resto de la población, aunque sí es posible admitir la existencia de una gradación en los niveles de bienestar entre los habitantes de una misma localidad.
La transición al Clásico marca el desarrollo de la vida urbana plena en esta región y en la mayoría del territorio mesoamericano. La consolidación de las organizaciones estatales en la Mixteca implicó un proceso de mayor diferenciación que tendió a legitimarse por medio del uso de la ideología y de las alianzas a nivel de la élite con el propósito de reproducir las desigualdades entre los estratos de la sociedad. El surgimiento del estilo ñuiñe en la Mixteca Baja —la zona más próspera de la Mixteca en el Clásico— es una muestra de la voluntad de los grupos gobernantes de hacer patentes las diferencias entre ellos y el resto del pueblo. Las crónicas españolas coloniales hablan de numerosos estratos de la sociedad mixteca, sin embargo, todos ellos pueden ser reducidos a los siguientes grandes grupos:
  • yya es el título que recibía el señor de cada cacicazgo mixteco;
  • dzayya yya era el grupo constituido por la nobleza mixteca, formaban una misma categoría con el rey;
  • tay ñuu, la gente libre;
  • tay situndayu, terrazgueros;
  • tay sinoquachi y dahasaha, sirvientes y esclavos respectivamente.
Cultura Tolteca (Hidalgo, México, Morelos, Tlaxcala)

Los toltecas fueron un pueblo nómada que también habrían incluido a los antepasados de los chichimecas. Los toltecas conquistaron la ciudad de Teotihuacán en el año 750 d.c aproximadamente y luego asentaron su población y su cultura. Ellos se establecieron en la meseta central (en la zona que ahora abarcan los Estados mexicanos de Tlaxcala, Hidalgo, México, Morelos y Puebla). Donde una casta militar reemplazaría a los religiosos en la administración formándose un gobierno militarista. Su capital, Tollan-Xicocotitlan, sería conquistada por los Chichimeca en el año 1168 d.c.
Tolteca es una palabra de origen náhuatl; en náhuatl los Toltecas eran llamados Tōltēcah (plural; singular: Tōltēcatl).
Período Posclásico
Durante este periodo los toltecas fueron el grupo dominante de un estado cuya influencia se extendía hasta el actual estado de Zacatecas, y al sureste en la península de Yucatán. La relación entre los toltecas y los mayas del período posclásico ha sido objeto de controversias. Mucho tiempo después de la caída de Teotihuacán, hacia el año 700, hubo en Mesoamérica varios siglos de tinieblas y confusión, cambió la índole de su civilización, las ciudades sin fortificaciones y gobernadas por élites religiosas se desmoronaron, y dieron lugar a ciudades guerreras y a religiones más belicosas.
Una de estas ciudades surge hacia el año 950, Tula, la capital de los Toltecas, donde en 1025 el rey Mitl sube al trono, llegando a controlar la guerra de sectas por la disputa del poder, que habían desatado Quetzalcóatl I y II en 947. Mitl fue sucedido por su viuda, Xiutlalt (Xiuhtlaltzin). La historia de los Toltecas comienza con una leyenda que los describe como una tribu Chichimeca que viene del norte, a principios del siglo X, conducida por un rey llamado Mixcóatl, y que se establece en Culhuacán. No se sabe con exactitud si Mixcoatl existió o fue sólo leyenda, pero su hijo Topiltzin vivió realmente, y es el primer personaje de carne y hueso que aparece en la Historia de México; en ese sentido, los toltecas (náhuatl: tōltēcah; '[maestros] constructores'), fueron los miembros de una cultura precolombina que dominó la mayor parte del centro de México entre los siglos X y XII. Su lengua, el náhuatl, también fue hablado por los aztecas. Mucho de lo que se conoce de los toltecas está vinculado a mitos.
Si bien es cierto que los toltecas tuvieron una gran influencia entre los mayas, no está comprobado que hubiera una presencia militar en la península de Yucatán. Ni viceversa, aunque algunos autores pensaron que Tula había sido fundada por mayas de Yucatán. Se puede hablar de una gran influencia comercial y político-religiosa de los toltecas en Chichén Itzá, influencia que se refleja básicamente en la arquitectura de muchas estructuras como son el Castillo, el Templo de los Guerreros (que muestra una fusión del estilo Puuc (seguramente influenciada por Uxmal) con diseño tolteca, así como en la presencia del llamado chac-mool típico de Tula. La incursión de Quetzalcóatl como deidad es otro elemento tolteca importante reflejado en Kukulkán entre los mayas: Tuvieron mucho talento para construir, y su influencia se extendió a gran parte de Mesoamérica en el período Posclásico. Entre los pueblos nahuas de la época de la conquista, la palabra tolteca significaba alguien sabio que dominaba las artes y artesanías. Y la palabra "toltequidad" equivalía a lo que llamaríamos, alta cultura.
Su arte en estatuas y relieves murales está muy ligado a la arquitectura. Representaban a sus dioses y personajes en esculturas de piedra, murales, cerámicas, pinturas y en trabajos de artesanía.

La economía se basaba en una agricultura de extensos campos de cultivo irrigados por complejos sistemas de canales, donde el maíz, el frijol y el amaranto eran el principal cultivo. Al igual que en otros estados mesoamericanos, el comercio jugaba un papel fundamental para la obtención de materias primas y bienes de lugares muy alejados.
La sociedad tolteca se dividió en dos clases:
·         El grupo privilegiado: Integrado por jerarcas, militares, funcionarios, el supremo gobernante y los sacerdotes, quienes estuvieron al servicio de la casta militar y se encargaban de atender el culto, los calendarios y la cuenta del tiempo. Los jefes guerreros subordinaron todas las actividades a sus intereses particulares; conquistaron grandes extensiones territoriales para formar un gran imperio cuyas fronteras fueron sólo superadas por los aztecas.
·         La clase servil: Integrada por los trabajadores agrícolas y artesanos: albañiles, alfareros, carpinteros, hilanderos, lapidarios, pintores y tejedores, entre otros.
Cultura Náhuatl (Distrito Federal, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Veracruz) 

El nombre del grupo náhuatl proviene del verbo nahuatli (hablar con claridad); este término se emplea para designar tanto al grupo como al lenguaje de los mexica, los mexicanos.
Actualmente, los pueblos nahuas no forman una unidad política sino que están localizados en un área que va desde Durango hasta el sur de Tabasco y se concentran principalmente en Puebla, Veracruz e Hidalgo. En menor proporción se localizan en San Luis Potosí, Hidalgo, Distrito Federal, Estado de México, Tlaxcala, Morelos, Jalisco, Michoacán, Nayarit y Oaxaca.
La geografía donde habitan los pueblos nahuas no es homogénea y se ubican en tres zonas ecológicas distintas. La zona norte corresponde a la Sierra Alta, que se encuentra entre los 2 000 y 4 000 msnm de altitud y se caracteriza por tener un clima húmedo frío, con una gran área forestal de pinos, oyameles, cipreses, encinos y cedros. En esta zona se ubican los pueblos nahuatlatos de Hueyapan, Coajomulco, San Juan Tlacotenco, Ocotepec y San José de los Laureles.
La parte de transición entre las tierras altas y las bajas está entre los 1 300 y 2 000 msnm; tiene un clima húmedo semicálido con grandes chaparrales, matorral subtropical, y pastizales. En esta región se localizan las comunidades nahuas de Santa Catarina, San Andrés, Ocotepec, Huazulco, Temoac y Amilcingo.
En los valles y las tierras bajas, de una altitud media de 1 000 msnm, encontramos un clima cálido subhúmedo al que corresponde una vegetación de selva baja y pastizales que representa casi el 75% del territorio estatal. En esta región se asientan las comunidades indígenas de Cuentepec, Tetlama, Xoxocotla, Tetelcingo y Atlacholoaya.
Infraestructura
Los pueblos nahuas tienen acceso a varias carreteras y caminos de terracería que les permiten una estrecha comunicación con las cabeceras municipales y con los centros comerciales más importantes de la región como las ciudades de México, Cuernavaca y Cuautla.
La mayoría de estos pueblos tienen agua potable, servicio telefónico y energía eléctrica; aún es frecuente el uso de leña y petróleo como combustible, y en menor proporción se utiliza el gas.
Estas comunidades cuentan con clínicas de salud, tiendas Conasupo, escuelas de nivel básico, medio y algunas medio superior como en Xoxocotla; en Cuentepec se encuentra un albergue de la Dirección General de Educación Indígena para niños de primaria. También cuentan con mercados y pequeñas tiendas que los surten de lo más indispensable.
Antecedentes históricos
Los pueblos nahuatlacas o aztecas, originarios de Aztlán-Teoculhuacán-Chicomostoc, se asentaron en la región de la Cuenca de México y los valles centrales circunvecinos. Estos pueblos fueron los tepaneca, xochimilca, cuitlahuaca, mixquica, acolhua; chalca, matlatzinca, couixca, mallinalca, tlalhuica, tlaxcalteca, huexotzinca y culhuacan. Los tlalhuicas y xochimilcas, también de ascendencia tolteca, se asentaron en el estado de Morelos, en el valle y el norte respectivamente. Mientras que los tlalhuicas conformaron los pueblos de Cuauhnáhuac, Huaxtepec, Yautepec, Tlaquiltenango y Acapichtlan; los xochimilcas formaron los pueblos de Tuchimilco, Tetela del Volcán, Tlalmimilulpan, Hueyapan, Tlacotepec, Jumiltepec, Zacualpa, Temoac, Totolapan, Tlayacapan y Tepoztlán. Desde el siglo XIII los tlalhuicas y xochimilcas mantuvieron relaciones políticas. Entre 1345 y 1428, los mexicas estuvieron sujetos al gobierno tepaneca, al que prestaban servicios militares como tributo. La relación de Cuauhnáhuac con la Cuenca de México durante el predominio del imperio tepaneca, se caracterizó por las alianzas políticas mediante alianzas matrimoniales. Los mexicas dominaron política y económicamente Cuauhnáhuac de 1438 a 1519, periodo en el que se institucionalizó el pago de tributo, ya sea en productos o en servicios.
Los señoríos tributarios de los tlalhuicas, xochimilcas, chichimecas y toltecas conformaron varias "provincias", las más importantes fueron Cuauhnáhuac y Huaxtepec.
Después de la Conquista todos los pueblos de Morelos quedaron comprendidos dentro del Marquesado del Valle de Oaxaca, otorgado por el rey a Cortés; la Alcaldía Mayor de Cuernavaca era su jurisdicción más importante. Durante este periodo Morelos siguió siendo un importante centro de población indígena, la cual fue despojada de sus tierras por los hacendados cañeros. En 1603 los indígenas fueron reacomodados y concentrados en congregaciones, desapareciendo así muchas comunidades pequeñas. Los principales asentamientos cañeros estuvieron en los valles de Cuernavaca, Cuautla y Yautepec.
Las haciendas azucareras requerían de fuertes inversiones por lo que, después de algún tiempo, se enfrentaron con serios problemas financieros. Además de la crisis y depresión azucarera sobrevinieron grandes cambios demográficos y en los patrones de asentamiento.
A partir del siglo XVII se dio una fuerte migración del norte del estado a las zonas azucareras; esta tendencia disminuyó en 1690 debido a las epidemias y a la baja demanda de mano de obra, por lo cual muchos indígenas volvieron a la agricultura de subsistencia. En la región azucarera, a diferencia de las haciendas, las comunidades indígenas tenían muy pocas tierras. Su asentamiento permanente en las comunidades y su tendencia endogámica favoreció la conservación de su identidad cultural.
En los siglos XVI y XVII el área de Cuautla sufrió una gran pérdida de población indígena, la cual se recuperó lentamente durante el siglo XVIII.
A mediados del siglo XVIII los hacendados se habían apropiado de grandes terrenos. Con la Independencia se formalizó el proyecto capitalista anunciado por las haciendas; los indígenas ya no pagaban tributo ni pertenecían laboralmente a éstas. El aislamiento geográfico y la retención de sus tierras comunales contrarrestaron la fuerte tendencia de desindianización presentada en el periodo independiente.
Durante el proceso de industrialización, las haciendas propiciaron la proletarización del campesino, con la consecuente modificación de las relaciones sociales y sus repercusiones en la fuerza de trabajo, además de acaparar las tierras. Tal situación gestó el movimiento revolucionario al mando de Emiliano Zapata; las formas de oposición asumidas por los zapatistas reflejaban fielmente las relaciones sociales internas campesinas y sus mecanismos culturales de cohesión.

 Cultura Cohauilteca (Nuevo León)

Los coahuiltecospajalates o pakawa, fueron un conjunto de pueblos amerindios nómadas afines cuyo territorio se encontraba en lo que actualmente corresponde a los estados de Coahuila y Nuevo León (México) y Texas (Estados Unidos).
Comprendía un gran conjunto de tribus, muchas de ellas solo mencionadas una vez por los españoles.
Lengua e identificación étnica
La mejor información sobre los grupos de habla coahuilteca son procedentes de los misioneros Damián Massanet y Bartolomé Gareta. En los años de 1690 y 1691 Massanet hizo dos viajes de la misión de Candela en el este de Coahuila a San Antonio, en Texas, y reportó 39 grupos indígenas. También señaló que todos los indios en su camino hablaban el mismo idioma.
Es posible que en la antigüedad los júmanos y hape hablaran coahuilteco ya que hostilizados por los apaches, huyeron a las regiones de Chihuahua.
El fraile García creó en 1760 un manual para el culto en coahuilteco. Hizo una lista de 18 grupos indígenas de las Misiones de San Antonio y Guerrero, que hablaban coahuilteco. También identificó algunos grupos poco conocidos de la costa del Golfo de Texas, como de habla coahuilteca. Algunos historiadores suponen que todos los nativos de la zona costera hablaban coahuilteco excepto los karankawa y los tonkawa.
Los españoles no tenían mucho interés en describir los pueblos nativos y dividirlos en unidades étnicas. No hubo diferencias significativas o características culturales para esa clasificación y así permanecieron inadvertidas organizaciones tribales, así como similitudes o diferencias en el idioma de los nativos. Los españoles se referían a un grupo indígena como nación y las llamaron después por ciertas características del paisaje, lugares y misiones. Solo un pueblo fue descrito culturalmente, como su peinado o la pintura. Por lo tanto, es extremadamente difícil para los antropólogos de hoy identificar la variedad de grupos indígenas, sobre las bases de su lengua y cultura.
Historiadores mexicanos posteriormente citaron que, con el tiempo, diferentes grupos lingüísticos llegaron a las misiones y aprendieron coahuilteco como lengua dominante, entonces los lingüistas creyeron que estos grupos estaban lingüísticamente relacionados con los coahuiltecos. Sin embargo, aún no está claro si todos los grupos étnicos de la región pertenecen al mismo grupo lingüístico.
Cultura y forma de vida
 Se supone que todos los nativos de los grupos coahuiltecos del sur de Texas compartían un idioma y cultura similar, mientras que en los de México, se observaron algunas diferencias. Por ejemplo, tenían los Comecrudo un idioma diferente, el cual es considerado por los lingüistas como una rama alterna de los coahuiltecos.
Los coahuiltecos subsistieron principalmente de la caza y la recolección, sin embargo en el sur de Tamaulipas también hubo un poco de agricultura. Colectaban un gran número de plantas silvestres y árboles frutales como el mezquite, los frijoles (género Prosopis), agave (Furcraea Genus), cactus, flores, frutas, nueces, bellotas, raíces y tubérculos. La introducción de ganado europeo alteró la vegetación original ya que originalmente la tierra estaba cubierta de arbustos espinosos.

Muy importante era, por encima de todo, el bisonte, que se trasladó desde el norte hasta el sur de Texas y el noreste de Coahuila, y el venado. Cazaban animales pequeños como pecaríes (pecarí; tayasuidos) y armadillos (armadillo; Dasypodidae), conejos, ratas y ratones, un montón de aves e innumerables especies de serpientes, lagartos, ranas y caracoles. Los peces eran capturados en los ríos al pasar junto a la red, también eran cazados mejillones y otros mariscos en el agua salada del Golfo durante todo el año.
Hay pocos informes de los colonos españoles sobre el campamento indio de verano, mientras que su paradero durante el invierno es del todo desconocido. Dos o más grupos compartieron el campamento de verano, cada uno de los cuales al parecer no tenía ninguna zona separada para forraje. El Mariame por ejemplo, se distribuían entre dos regiones, los límites exteriores eran al menos 130 km de ancho, aparte, mientras que el coto de caza de los papayas en el sur de Texas desde 1690 hasta 1709 se expandió según los viajeros españoles más de 50 km, en la que había diez campamentos indios. El Pampopa Pastia tenía un área de 135 km de longitud, porque la búsqueda de alimentos requería un área correspondientemente grande.
Las descripciones de la vida de los coahuiltecos sólo hay dos, provienen de dos siglos diferentes. La primera es la de Cabeza de Vaca y describe a su tiempo el Mariame al sur de Texas, donde vivió durante 18 meses, 1533-1534. La segunda fuente es de Alonso de León, el cual hizo una descripción general de los grupos indígenas, con los que se reunió en Nuevo León antes de 1649 como soldado. Esto era para los indios, un área residencial entre Monterrey y Cadereyta en el sur y Cerralvo en el noreste. Estas dos fuentes contienen no solo de su tecnología similar información, sino también las diferencias en la cultura, lo que puede explicarse por la distancia espacial de 240 kilómetros.
Los mariame vivieron durante nueve meses a partir de otoño a la primavera en el río Guadalupe en Texas por encima de la confluencia del río San Antonio, mientras que en verano se trasladaban 140 km al suroeste. Este ciclo estacional, se cosechaban frutos de cactus al oeste de Corpus Christi Bay. Los mariame contaban en 1534 con unas 200 personas, que vivían en un pueblo de cuarenta casas. Las casas eran en forma de cúpula, redondas y estaban hechas de un marco de cuatro varillas flexibles, que se pegan en el suelo, doblados, atados juntos y cubiertos con esteras. Las barras y alfombras eran transportadas cuando el grupo se trasladaba. En el río Guadalupe, los indígenas iban a excursiones de caza dos días éstas tenían lugar dos o tres veces al año y consistía en viajar del valle boscoso a los pastizales vecinos.
 Cultura Huasteca (Querétaro y Tamaulipas)

La cultura huasteca es una cultura arqueológica que se desarrolló en una vasta región de México conocida como la Huasteca, compartida por los actuales estados de Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Tamaulipas, Querétaro y Puebla. Hablaban una lengua de origen máyense, de la que desciende el idioma huasteco actual. El pueblo huasteco no desapareció con la Conquista española; sus descendientes continúan viviendo en la región que históricamente habitaron sus antepasados. El nombre huasteco se deriva del vocablo náhuatl cuextécatl, que tiene dos posibles acepciones: de cuachalolotl "caracol pequeño o caracolillo", o de huaxitl, "guaje", que es una pequeña leguminosa.
En la época precolonial la huasteca estaba poblada por diversos grupos: huastecos, tepehuas, otomíes y totonacos, ubicados en el sur y suroeste. En el norte y noroeste se hallaban los nahuas entreverados con guachichiles, pames y diversos grupos chichimecas. La región era conocida con el nombre de Xiuhcoac, que significa "serpiente de turquesas".
Los nahuas han sido identificados con los aztecas o mexicas, estos constituían la sociedad dominante en Mesoamérica antes y durante la llegada de los españoles. El náhuatl era reconocido como la lengua oficial en toda Mesoamérica. Después de la caída de Tula la población nahua llegó en oleadas migratorias a poblar el norte de Veracruz y el oriente de San Luis Potosí. Esta población nahua se consolida en el centro y sur de la Huasteca a partir de la conquista mexica en el siglo.
Grupos importantes de huastecos fueron nahuatizados durante esta invasión. Desde entonces hasta la fecha el idioma náhuatl ha sido hablado en la Huasteca. En la parte baja del Pánuco en Veracruz, los nahuas emigrantes establecieron alianzas con los huastecos para defenderse de los ejércitos mexicas. Los nahuas aztecas invadieron el territorio de los huastecos, ocupando casi todo el sur de la región, desde Tuxpan, Temapache y Tampatel hasta Aquismón (San Luis Potosí), con el propósito de rodear al señorío independiente de Meztitlán, al que no habían podido derrotar, para someterlo al gobierno de la Triple Alianza.
Por medio de diferentes estudios arqueológicos se sabe que los primeros agricultores de esta zona fueron posiblemente de filiación otomí, que se establecieron en los márgenes del río Pánuco con una tradición cultural fechada hacia 2500 a. C. A partir, tal vez del año 1500, llegaron los huastecos a la zona.
Esta cultura fue y sigue siendo excelente alfarera. Fabricaban numerosos recipientes de arcilla cocida, los correspondientes al periodo temprano recibe el nombre de fase Pavón. Ésta agrupa recipientes con un baño de color rojo o blanco que presentan una decoración incisa y cuyas formas corresponden a ollas de cuerpos esféricos o también a ollas con cuerpos en forma de molduras o gajos que recuerdan de inmediato la forma de las calabazas.
Actualmente, la agricultura es una parte importante de la economía huasteca, cultivan maíz, sorgo, café, cebada, cacahuate, naranja, aguacate, mango, papaya, plátano, limón, piña, guayaba, caña de azúcar y frijol. Tienen criaderos de ganado bovino, talan árboles de maderas preciosas para la venta. Acostumbran, según la zona, la piscicultura. Extraen azúcar de la caña de azúcar. Algunos pueblos huastecos fabrican aglomerados de madera y de algunas rocas hacen cemento.
En la Sierra de Tamaulipas es donde el arqueólogo Richard Mac Neish encontró en unas cuevas testimonios de la evolución en la domesticación y cultivo del maíz, lo cual parece indicar que fue en la región huasteca donde los antiguos nativos tuvieron por primera vez el maíz tal y como hoy lo conocemos.
 Cultura Totorames (Sinaloa)

Los totorames habitaban el valle y la costa del río Piaxtla al río de las Cañas, lo que hoy son los municipios de San Ignacio, Mazatlán, Concordia, Rosario y Escuinapa en Sinaloa hasta el río Santiago en el actual estado de Nayarit. Su principal señorío fue Chiametlán, el hoy poblado de Chametla. Alcanzaron sus mayores logros en alfarería, agricultura y sobre todo en pesca, pues ya conocían el uso de tapos y la conservación de pescado. Sus cultivos principales fueron el maíz, el frijol y el chile. Entre sus actividades pesqueras se encontraba la captura de peces y camarón; así como la recolección de almejas, ostiones y patas de mula. También se dedicaban a la recolección de sal, que cambiaban por otros productos con los pueblos vecinos.
Su lengua era una variante del Cora nayarita y, como casi todas las lenguas habladas en la región que estudiamos, pertenecía a la familia yuto-azteca.
Los totorames eran sedentarios. Sus principales asentamientos estaban en Aztatlán, Sentispac y Chametla, este último sobre el Río Baluarte y los dos primeros en territorio nayarita. Este Aztatlán es el mismo del que tomó su nombre el Complejo Aztatlán, al que ya nos referimos, pero esta cultura había dejado atrás su época de esplendor. Los totorames eran agricultores y cultivaban maíz, frijol, calabaza, chile y algodón. Consumían productos del mar como camarón, ostión y pescados; recolectaban sal de los depósitos naturales para su propio consumo y para el comercio con otros grupos. Cosechaban miel de colmenas silvestres y también las cultivaban. Elaboraban objetos de cerámica, tejían el algodón, labraban la concha y trabajaban el cuero de venado. Fueron diestros artesanos que fabricaban adornos de plumas, concha, perlas y caracoles.
Los pescadores totorames conocieron una técnica de captura que aún en nuestros días tiene buenos resultados en algunas comunidades del municipio de Escuinapa y que llaman pesca en los "tapos". Consiste en aprovechar las muchas entradas que tiene el mar en el sinuoso litoral, donde forma numerosas lagunas y esteros que se inundan al subir la marea. Antes de que empiece el descenso de las aguas, los pescadores extienden una cortina hecha de cañas fuertemente atadas con la que tapan la boca de la laguna; el agua fluye por los intersticios de las cañas mientras que los peces y camarones quedan atrapados en el estero, y basta recolectarlos. En la costa de Escuinapa se han localizado grandes depósitos de concha, principalmente de ostión, testimonio del amplio consumo de los totorames — y posiblemente también de los pobladores anteriores— de este molusco.
Los totorames no eran agresivos, aunque tenían que defenderse de los xiximes de la sierra, que eran muy belicosos; conocieron el arco y la flecha, la macana, la rodela y el dardo arrojadizo. Construyeron sus caseríos al descubierto, donde podían precaverse de las inundaciones, pero estaban muy expuestos a los ataques de grupos enemigos.
Cultura Yaqui (Sonora)


Los yaquis son un pueblo indígena del estado de Sonora, (México), asentados originariamente a lo largo del río Yaqui.
El conjunto del territorio Yaqui comprende tres zonas claramente diferenciadas: una zona serrana (Sierra del Bacatete); una zona pesquera (Guácimas y Bahía de Lobos) y tierras de cultivo (el valle del Yaqui). En la actualidad, la población alcanza aproximadamente los 32 000 habitantes según ciertas fuentes, habiendo sido duramente reducidos por las guerras que libraron por su supervivencia durante más de 50 años. A finales del siglo XIX, bajo el gobierno de Porfirio Díaz, fueron combatidos y muchos deportados a plantaciones de Yucatán y Quintana Roo. Muchos de ellos regresaron a pie a sus tierras ancestrales, en tanto que otros emigraron a Arizona (Estados Unidos) para escapar de la represión del gobierno mexicano. La población yaqui de Arizona es de 8000 habitantes y la tribu es reconocida por el gobierno estadounidense.
En la actualidad, además de los habitantes de la zona tradicional yaqui, existen otros grupos asentados en las diferentes ciudades del estado de Sonora. Al no regresar a sus pueblos, forman sus propias colonias dentro de las ciudades importantes. En la ciudad de Hermosillo, capital de Sonora, son conocidos como barrios yaqui las colonias de La Matanza, El Coloso y Sarmiento, lugares donde sus habitantes hacen esfuerzos por conservar las tradiciones y raíces culturales de la nación yaqui.
Economía, vivienda, salud, educación
La tenencia de la tierra revisa tres formas: el ejido, la propiedad comunal y la pequeña propiedad.
Poseen ganado y cultivos (trigo, cártamo, soya, alfalfa, hortaliza y forraje), también pesca en Puerto Lobos y trabajo artesanal.
La vivienda tradicional es una estructura de carrizo y adobe, con piso de tierra y techo de carrizo o palma. Actualmente son de material de cemento y lámina, cuentan con electricidad, agua potable, correo, telégrafo, teléfono e Internet.
En el nivel educativo cuentan con escuelas de primaria de educación bilingüe, secundaria y bachillerato tecnológico. Los libros de texto de primaria son en lengua yaqui con ejemplos del contexto social del grupo, para que los niños no desvirtúen el conocimiento de los valores y tradiciones de su grupo. También se está desarrollando el Proyecto Educativo de la Tribu Yaqui, dentro de la jefatura de zonas de supervisión de educación indígena de la Secretaría de Educación y Cultura. Cuentan con bastantes estudiantes de la etnia en la Universidad de Sonora realizando estudios de licenciatura en Lingüística, Leyes y otras carreras superiores.
Lutisuc Asociación Cultural, trabaja con los grupos yaquis asentados en la ciudad de Hermosillo tratando de apoyarlos en la preservación de su cultura. Con este objetivo se realizan talleres de apoyo a la música y vestimenta tradicional, talleres artesanales y cursos de recuperación de lengua yaqui. También tienen artesanías muy exóticas que atraen el turismo.
 Gobierno
A la llegada de los misioneros, los yaqui vivían en once pueblos y muchas rancherías a lo largo del río. La labor misionera comenzó reuniéndolos a todos en los ocho pueblos tradicionales.
Además de la religión, los misioneros les enseñaron nuevas técnicas agrícolas y la alfabetización, la organización social regida por autoridades civiles, militares y religiosas, que son las que actualmente se conocen como autoridades tradicionales:
·         Autoridad civil y judicial. Cada pueblo cuenta con un gobernador o Cobanao mayor, auxiliado por otros cuatro gobernadores y Los Pueblos, especie de consejo de ancianos o senado, formado por el Pueblo Mayor y otros tantos según el número de habitantes del poblado. El gobierno supremo de la etnia lo forman los 40 gobernadores y los ancianos de los pueblos reunidos.
·         Autoridad militar. El de más importancia es el alférez o abanderado, luego el tambulero, después el capitán yoowe o primero, capitán segundo, tenientes, sargentos y cabos.
Autoridad religiosa. Funge durante la época de Cuaresma, en la que la autoridad suprema y total es depositada en los fariseos o chapayecas, bajo cuyas órdenes actúan.


Conclusión

Después de haber hablado un poco sobre algunas culturas de nuestro país.
Podemos reconocer cuales aún existen aunque varias desaparecieron.
Algunas culturas nos heredaron muchas de sus tradiciones y hasta el día de hoy las seguimos.


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