Introducción
Anteriormente en nuestros país
existieron muchas culturas, las cuales algunas nos heredaron sus costumbres o
tradiciones.
Es importante conocerlas, para
saber en qué estados de la república se establecieron.
Para ello aquí hablaremos sobre
algunas de ellas.
Cultura Caxcanes (Aguascalientes)
Los caxcanes o cazcanes eran
un grupo nómada indígena del tronco utoazteca. Que se localizaban en lo que hoy es el estado de Aguascalientes.
Peleaban bajo el lema ¡Ashcanquema
tehual nehual! '¡Hasta tu muerte o la mía!'. Y el lema se cumplió,
tanto en el triunfo como en la derrota. Ya que los guerreros preferían morir
lanzándose al vacío.
Fueron un pueblo aguerrido, fueron
conquistadores y fundadores de pueblos como Amecatl, Tuitlán, Juchipila, El Teúl,
Noschitlán y Teocaltiche, donde los belicosos tecuexes se habían aliado con sus
vecinos los zacatecos y guachichiles, para tratar de frenar la acometida caxcán
y su invasión. Una de las últimas guerras en la que estuvieron enfrentados los
caxcanes y sus vecinos fue la que se ocasionó por la comercialización de la
sal, un enfrentamiento que involucró a una extensa zona, conocida por la guerra
regional de 1513.
Cultura Cucapá (Baja California)

Los cucapá es
el nombre en español de un pueblo amerindio que vive en el norte
de Baja California y el suroeste de Arizona, cerca de la
frontera entre Estados Unidos y México. Cucapá quiere decir
"gente de agua". En su propia lengua, el cucapá esta etnia se nombra Xawiƚƚ Kwñchawaay, que significa el pueblo del río. En
México tienen una población de aproximadamente 344 habitantes.
Forman parte
del grupo de pueblos yumanos. Alrededor de 1000
miembros de esta tribu habitan en la Reserva India Cucapá, al suroeste
de Yuma, Arizona. En México viven unos 344 indios cucapá, según los
datos proporcionados por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos
indígenas de México. Otra tribu yumana, la de los guechanes o yumas,
emparentados con los cucapá, vive en las inmediaciones de la Reserva de Yuma.
El
explorador español Fernando de Alarcón fue el primer europeo en
mencionar a los indígenas del río Colorado en 1540.
También se
indica que vivieron en grupos familiares durante 400 años en el área del Delta
del Colorado y el río Hardy y además de las laderas de las montañas
Cucapá. En 1605 había unos 22 000 indígenas en la región del río
Colorado, en 1827 hay un reporte de que unos 5000 indios vivían en el
área y, en 1990, solo quedaban 1000 cucapás.
La dramática
disminución de su población ha estado ligada a la baja en el caudal
del Río Colorado, además de las dificultades crecientes para pescar libremente
en los lagos y lagunas restantes.
·
Tradiciones
Al morir, acostumbran quemar al muerto o difunto
junto con su casa y sus pertenencias desde hace 300 años, cuando, siendo
todavía una tribu nómada, sobrevivían de la caza y la pesca en el río Colorado.
·
Alimentación
Originalmente los Cucapá eran cazadores y
recolectores de los frutos abundantes que encontraban en los márgenes de los
ríos que estaban en su territorio (péchitas, quelites, una especie de arroz,
zacate acuático, etc.).
Con las pieles de los animales elaboraban vestidos
y cobijas, además de cubrir sus casas tradicionales. La carne la consumían en
grupo. Con la llegada de los conquistadores y mediante la intervención de los
misioneros aprendieron a cultivar maíz y calabaza, los que agregaron su dieta
habitual.
Entre sus comidas típicas se encuentra la receta:
Primero los cucapá conseguían el arroz y lo ponían a humedecer en agua y con la
misma agua la calentaban en una olla de barro después le quitaban el agua y la
ponían en leche en el fogón, luego se la tuitaban y lo mezclaban con las
hormigas y el zacate acuático o berro.
Cultura Cochimí (Baja California Sur)
Los cochimíes son
una etnia de México que habita el estado de Baja California Sur, los
cochimíes hablaban una lengua de la familia yumano-cochimí ahora
extinta llamada cochimí laymón.
Actualmente
la mayoría de cochimíes viven en la comunidad de la Huerta y en San Antonio
Necua o Cañón de los Encinos. Ocupan un territorio de 3272 de tierras regadas
por bombeo y siembran frijol, maíz, cítricos y otros árboles frutales y tienen
también algunas cabezas de ganado.
Desde el
primer contacto con los europeos hace 300 años, los cochimíes han ocupado la
parte central de la península de Baja California. Originalmente no
existían grandes asentamientos y eran básicamente nómadas. Los guamas o
hechiceros tenían un lugar importante en la cultura original, en la que no
existía ni la escritura, ni manifestaciones artísticas formales. Vivían de la
recolección y la pesca, y no practicaban la agricultura ni poseían ganado.
Uno de sus
mitos decía que provenían del norte, desde que sus antepasados fueron vencidos
en una gran contienda y habían huido hacia el sur al ser perseguidos por sus
vencedores, refugiándose en las montañas de la Península de Baja California.
Conocían la existencia de los pobladores de la Península anteriores a ellos que
eran de mayor estatura y que habían pintado en las cuevas, figuras de animales
y hombres. Pero no daban razón de ellos ni de su extinción.
Dividían el
año en seis partes, la primera la llamaban mejibó, transcrita
también como meyibó, que es la temporada de
las pitahayas y "la estación de las Flores" o "La
estación de la abundancia". Ese período del año era para ellos el tiempo
más alegre y apreciable; comprendía parte de lo que actualmente es julio y
agosto.
Cultura Maya (Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán)
La civilización maya habitó una gran
parte de la región denominada Mesoamérica, en los territorios actuales de
Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador y en el comprendido por cinco estados
del sureste de México: Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y
Yucatán, con una historia de aproximadamente 3000 años.
Durante ese
largo tiempo, en ese territorio se hablaron decenas de dialectos que dieron
lugar a las 44 lenguas mayas modernas. Hablar de los "antiguos mayas"
es referirse a la historia de una de las culturas mesoamericanas precolombinas
más importantes, pues su legado científico y astronómico es mundial.
Contrariamente a una creencia muy generalizada, la civilización maya nunca
"desapareció". Por lo menos, no por completo, pues sus descendientes
aún viven en la región y muchos de ellos hablan alguno de los idiomas de la
familia mayense.
La conquista
española de los pueblos mayas no se consumó hasta 1697, con la toma de Tayasal,
capital de los mayas Itzá, y Zacpetén, capital de los mayas Ko'woj, en el Petén (actual Guatemala). El último
estado maya desapareció cuando el gobierno mexicano de Porfirio Díaz ocupó en
1901 su capital, Chan Santa Cruz, dando así fin a la denominada Guerra de
Castas.
Los mayas
hicieron grandes e impresionantes construcciones desde el Preclásico medio y
grandes ciudades como Nakbé, El Mirador, San Bartolo, Cival, localizadas en la Cuenca del Mirador, en el norte
del Petén, y durante el preclásico, las conocidas ciudades de Tikal, Quiriguá
(ambas las primeras en ser declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,
en 1979 y 1981 respectivamente), Palenque, Copán, Río Azul, Calakmul, Comalcalco (construida de ladrillo cocido), así como Ceibal, Cancuén, Machaquilá, Dos Pilas, Uaxactún, Altún Ha, Piedras Negras
y muchos otros sitios en el área. Se puede clasificar como un imperio, pero no
se sabe si al momento de colonizar impusieron su cultura o si fue un fruto de
su organización en ciudades-estado independientes cuya base eran la agricultura
y el comercio. Los monumentos más notables son las pirámides que construyeron
en sus centros religiosos, junto a los palacios de sus gobernantes (lugares de
gobierno y residencia de los nobles), siendo el mayor encontrado hasta ahora el
de Cancuén, en el sur del Petén, muchas de cuyas estructuras estaban decoradas
con pinturas murales y adornos de estuco. Otros restos arqueológicos importantes
incluyen las losas de piedra tallada usualmente llamadas estelas (los mayas las
llamaban tetún, ‘tres piedras’), que muestran efigies de los gobernantes
junto a textos logográficos que describen sus genealogías, entronizaciones,
victorias militares, y otros logros. La cerámica maya está catalogada como una
de las más variadas, finas y elaboradas del mundo antiguo.
Los mayas
participaban en el comercio a larga distancia en Mesoamérica, y posiblemente
más allá. Entre los bienes de comercio estaban el jade, el cacao, el maíz, la
sal y la obsidiana.
Preclásico maya
También
llamado Período Agrícola, existe un debate sobre los años de inicio y
fin de este intervalo de tiempo, el más aceptado en este caso, para el área
maya, inicia aproximadamente en el año 1000 a. C. y terminaría alrededor
del 320. Durante este periodo se desarrolla el idioma maya y el
pueblo maya adquiere experiencia y construye algunas grandes ciudades.
Una teoría,
basada en estudios de cerámica, motiva a deducir que en el periodo Preclásico
la costa del Océano Pacífico, desde el este de Oaxaca hasta El Salvador estuvo
poblada por los ancestros de los mixe y popolucas actuales, de uno de estos es
el grupo de los mayas que, hacia el 1200 a. C., emigraron hacia el Golfo
de México y desarrollaron la civilización olmeca arqueológica. De hecho, la
cerámica más antigua de esta región es de un estilo inconfundible llamado Ocós,
originaria del Pacífico de Guatemala, pero unos 600 años más antigua que la
olmeca.
Según otra teoría,
complementaria a la anterior, los descendientes de los olmecas emigraron a la
zona del Petén guatemalteco, donde posteriormente se mezclaron con la gente del
lugar originando a los "protomayas".
Período Clásico
También
llamado Periodo Teocrático, abarca desde los años 320 a 987 d. C., aproximadamente. Recibe este nombre
porque en un principio se creyó que fue el grupo sacerdotal el que ejerció el
poder político y que toda la vida económica, social y cultural se desarrolló en
torno a la religión.
Los grupos
sacerdotales, tuvieron gran importancia en el gobierno de los Estados mayas del
Clásico; a pesar de eso, nunca fueron dirigentes. Existía una clase noble y, en
todo caso, eran los guerreros quienes concentraban el poder. La imagen de los
mayas como una sociedad gobernada por sacerdotes fue derribada cuando se
descubrió que las ciudades estaban en permanente guerra unas con otras.
Se
incrementó notablemente la agricultura como actividad económica básica, la cual
era practicada por grandes contingentes de labradores, propiciando una compleja
división del trabajo y en consecuencia una fuerte estratificación social.
Las zonas
arqueológicas más conocidas de este periodo son: Tikal, Uaxactún, Piedras
Negras, Cancuén, Caracol, Yaxhá, Naranjo, Xultún, Río Azul, Naachtún, Dos Pilas, Machaquilá, Aguateca, Comalcalco, Pomoná, Moral Reforma, Palenque, Yaxchilán, Kankí, Bonampak,
Quiriguá, Tulum, Edzná, Oxkintok, Ceibal, Xamantún, Copán, San Andrés,
Yaaxcanah, Cobá, El Cedral, Ichpaatún, Kantunilkín, Kuc (Chancah), Kucican,
Tazumal, Las Moras, Mario Ancona, Muyil, Oxlakmul, Oxtancah, Oxhindzonot,
Pasión de Cristo, Río Indio, San Antonio III, Nohkuo Punta Pájaros, San Manuel,
San Miguel, San Claudio, Tortuguero, Punta Molas, Tamalcab, Templo de las
Higueras, Tupack, Xlahpak, Tzibanché y Kohunlich.
Período Posclásico
Abarca los años 1000-1687. Una vez abandonados
los centros ceremoniales mayas del periodo clásico, la fuerza generadora de
esta época va a ser una corriente migratoria identificada étnicamente con los
mayas arraigados en la región, que traía consigo una cultura mestizada de
fuerte contenido náhuatl.
Esta
corriente, llamada putún o maya-chontal, habitaba en el sur de
Tabasco y tenía estrechas relaciones comerciales con los pueblos del centro de
México y con los grupos nahuas establecidos en la periferia de la región maya,
por ejemplo en Xicalango. Su presencia habría de romper con el precario
equilibrio en el que trataba de mantenerse el mundo teocrático, y fueron los
putunes los que aprovecharon la caída de este orden para introducir una nueva forma
de vida y de dominio sobre la región.
El
territorio del que provenían los putunes era el delta de los ríos Usumacinta y
Grijalva, una región de ríos, riachuelos, lagunas y pantanos en donde
predominaba el transporte acuático. Esto hizo de los putunes unos excelentes
navegantes y mercaderes, que controlaban las rutas marítimas comerciales
alrededor de la península de Yucatán, desde la Laguna de Términos en Campeche
hasta el centro de Sula en Honduras.
Los putunes
se establecieron al sur del río de la Pasión y llamaron a su tierra Acalán
(‘lugar de canoas’). Fundaron dos poblaciones principales: Potonchan (Putunchan), situada en la desembocadura del
río Grijalva, e Itzamkanac, junto al actual río Candelaria que desemboca en la
laguna de Términos. Itzamkanac era la capital de Acalán, pero tal vez fuera
Potonchán la primera población. En efecto, esta dominaba el comercio
relacionándose con los zoques y con los habitantes de las tierras altas de
Chiapas. En cambio, Itzamkanac estaba ubicada demasiado río arriba para llegar
a ser un importante puerto de intercambio. De ahí que Xicalango, el gran centro
comercial situado en la laguna de Términos y controlado por Itzamkanac,
supliera esta función.
"vivienda"
Existían
casas unifamiliares donde vivían los padres y los hijos quienes adoptaban a
miembros viejos o jóvenes de la familia o fuera de ella (ejemplo: Tulum).
También había edificios multifamiliares habitados por personas de lazos
sanguíneos comunes de elevada posición social (ejemplo: los complejos
residenciales de Kohunlich). Los materiales de las casas varían de muros y
techos de madera y palma a materiales resistentes como piedra y estuco. También la vivienda podía estar formada por
tres estructuras principales separadas, (dormitorios, la cocina, la bodega) y
podían construir otras estructuras separadas (talleres, baños, saunas)
(ejemplo: Joya de Cerén).
La gente
común vivía en palapas alrededor de las ciudades, los materiales que usaban
eran renovables como la palma chiit (para los techos), la madera, el bajareque
y el estuco (para las paredes). En el centro de la ciudad habitaban los
sacerdotes y la nobleza en los castillos, pirámides y templos ceremoniales.
La mujer y su posición social
La mujer
tuvo posiciones elevadas en la sociedad y algunas fueron gobernantes. Las
mujeres eran muy importantes para la economía familiar, pues elaboraban
utensilios de cerámica, diseñaban piezas en barro o esculpidas o talladas a
modo de escultura, y tejían el algodón para confeccionar vestidos. También
criaban animales para comer o como mascotas y se encargaban de elaborar comidas
y bebidas para las fiestas religiosas. No participaban en ceremonias religiosas
donde se efectuaban sacrificios humanos, excepto en ciertas fiestas donde
acudían las ancianas.
En el
Posclásico las mujeres no participaban en el auto sacrificio, pero en el
Clásico sí, al menos las de alto rango.
Para los
mayas, el kamnicté (matrimonio) era constituido por arreglo de los
padres y tenía fines económicos o de alianza. Un claro ejemplo de esto fue la
relación sanguínea que unía a los gobernantes de Tortuguero y Palenque, ya que
Pakal II se habría casado con la Reina Roja de Tortuguero, lo que sin duda,
motivó el sentimiento expansionista de Pakal II, y consolidó a Tortuguero como
una barrera de defensa y contra defensa de Palenque.
Además,
entre otras costumbres, el hombre recién casado vivía bajo las órdenes del
suegro en un período variable, pero que, en ocasiones, podía llegar a ser de
cinco años.
Organización social
La sociedad
maya estaba organizada sobre la base de una marcada estratificación social, a
la cabeza de la cual se encontraba la nobleza, los almenehoob (‘los que
tienen padres y madres’). Este grupo privilegiado monopolizaba el poder y la
autoridad al ostentar los puestos políticos y religiosos. El gobernante supremo
de la provincia era, como ya vimos, el halach uinik (o halach wíinik) en
quien residía el poder absoluto sobre los asuntos terrenales y espirituales. Se
le llamaba también ahau; sus emblemas eran el escudo redondo y el cetro
con figura antropomorfa y cabeza de serpiente. El cargo de halach uinik
era hereditario dentro de una sola familia, y pasaba del padre al hijo mayor.
El halach
uinik era, al mismo tiempo, el batab o jefe local de la ciudad en la
que vivía, y tenía bajo su mando al resto de los bataboob o jefes
locales de las poblaciones que conformaban la provincia. Como jefe supremo,
recibía tributo, convocaba a los guerreros y formulaba la política.
A los guamares también se les
conocían por los "chichimecas blancos" o ixtlachichimecas, no porque
la pigmentación de su piel fuera más clara y de distinta tonalidad a los
componentes de los otros pueblos del grupo chichimeca, si no por el color de
las tierras donde vivían, entre calíchales y tierras salitrosas. A la familia
guamar debieron de ser los pueblos a los que los españoles señalaban como del
Xiconaque y Cuxtique. La historia refleja que para los colonizadores, en las
primeras décadas de la Villa de Lagos, los guamares se convirtieron en la
nación más valiente, belicosa, indómita y salvaje de todos los chichimecas.
Cuando llegaron los españoles el territorio que ocupaban era conocido como
Pechichitane o Chichimequillas, y los xiconaques y custiques, enemigos hasta
entonces entre sí, se unieron para luchar contra el enemigo común, el hombre
blanco.
En la
Mixteca, las primeras poblaciones sedentarias comenzaron a aparecer a partir
del siglo XVI antes de la era cristiana. Esta etapa de la historia del pueblo
mixteco corresponde con la Fase Cruz en la Mixteca Alta, las fases Pre-Ñudée y
Ñudée en la Mixteca Baja y la fase Charco en la Costa. El desarrollo de estas
primeras aldeas agrícolas en la región fue contemporáneo al que estaba
ocurriendo en otras zonas de Mesoamérica, como el centro de México, los valles
Centrales de Oaxaca y la costa del golfo de México. Sin embargo, las
comunidades mixtecas del periodo Formativo nunca alcanzaron las dimensiones de
las poblaciones protourbanas de los Valles Centrales, como San José Mogote y
Monte Albán. El patrón de asentamiento de los mixtecos en aquellos años
consistía en pequeñas comunidades dedicadas a una agricultura incipiente,
aunque existe evidencia de su incorporación en la red de intercambios
internacionales de Mesoamérica.
Cultura Guachichil
(Zacatecas, San Luis Potosí, Coahuila)

Los guachichiles fueron
una etnia nómada mexicana de gran extensión territorial entre todos los
pueblos chichimecas, hablaban una lengua que actualmente yace
extinta perteneciente probablemente a la familia corachol, de las lenguas
uto-aztecas. La mayoría de su territorio quedaba en lo que ahora queda dentro
de los estados de Zacatecas, San Luis Potosí y
sur de Coahuila, pero también ocupaban partes en el norte
de Jalisco. Fueron considerados como los más aguerridos y nómadas de la
región por los europeos que lucharon por su dominación.
Cuachíchitl es un vocablo náhuatl (kwačīčīl-)
que significa gorrión; de cuáitl, cabeza y chichiltic,
cosa colorada o bermeja. Se les llamó así
porque con frecuencia se pintaban la cabeza de colorado; había algunos que
usaban unos bonetes puntiagudos de cuero colorado que les daban apariencia de
gorrión.
El
vocablo Quachíchitl, con la conquista derivó hacia los de: Cuachichil,
Guachichil, o Huachichil (en náhuatl: Cabeza pintada de rojo), como se conoce
hoy en día.
Organización política
La
organización política de los guachichiles era muy rudimentaria al llegar los
españoles. Era patriarcal y consistía en que el guerrero más poderoso y que
lograra derrocar al cacique que gobernara en ese momento sería cacique. Si no
lograba derrocar al cacique, se separaba de la tribu con algunas familias y se
asentaban en otro lugar. Aunque también podían unirse tribus y así hacerse más
poderosas por medio de matrimonios intertidales.
A la llegada
de los españoles había cientos de tribus en todo el territorio, pero cuatro
eran las más poderosas.
Organización militar
El cacique
de la tribu era también el caudillo militar. Los españoles observaron que
atacaban en bandas de pocos integrantes que se diferenciaban de los demás
chichimecas por pintarse la cabeza y el cabello de color rojo.
Atacaban
belicosamente a sus enemigos con espadas de obsidiana, lanzas, dardos y
flechas.
Primero
seleccionaban el lugar de ataque, preferiblemente una planicie desierta pero
montañosa, una peña, un barranco, una ciénaga o simplemente esperaban a que
fuera medianoche. A medianoche sigilosamente se posicionaban en la zona de
ataque y repentinamente lanzaban unos aullidos y gritos estruendosos y
terribles que dejaban perplejos a sus enemigos al mismo tiempo que comenzaba el
ataque corriendo hacia el blanco directamente, al mismo tiempo que producían
una lluvia de flechas.
Tribus y territorio
Los
guachichiles ocuparon todo el Altiplano Potosino, parte
de Guanajuato, Jalisco y Zacatecas.
Esta zona se
extendía desde el sur, por el río Lerma o Grande,
en Michoacán y Guanajuato, hasta las sierras
de Comanja y, en los límites con la zona de Rio verde, el lindero subía hacia
el norte.
Gonzalo de
las Casas observaba: "Ocupan mucha tierra y así es la más gente de
todos los chichimecas y que más daño han hecho. Hay muchas parcialidades y no
se conocen bien todas".
Los
guachichiles no eran un reino o estado político sólido en el siglo de 1500,
sino que era un conjunto de tribus y cacicazgos, los españoles observaron tres
grupos: los de Mazapil (Donde predominaban los Mazapiles) al norte, en las
montañas que bordeaban el pueblo de Parras, el de las Salinas, al centro de San
Luis Potosí y por último el del Tunal Grande(Donde predominaban los Xales), donde se ubicaba el
mayor lugar de abastecimiento de alimento para los guachichiles; estos tres
grupos no eran unidades políticas ni culturales, eran los habitantes de las
tres zonas geográficas donde estaban centralizados los guachichiles.
Tradiciones y costumbres
Los
Guachichiles no tenían ídolos ni altar de ningún dios, a lo más lanzaban
exclamaciones al cielo, mirando las estrellas, para liberarse de rayos y
truenos.
Tan libres
como hijos de los vientos se sabían los guachichiles que no les satisfizo el
concepto de tumba o cementerio. Recogían las cenizas de sus muertos en bolsas
de gamuza que se fajaban a la cintura; las cenizas de quienes no eran los
suyos, excepción hecha de los nervios de la espalda para atar el pedernal a la
flecha y algunos huesillos como trofeos, las soltaban al aire.
En varias
partes de su territorio, los españoles introdujeron a
los panquesitos para civilizar y cristianizar a este pueblo, quienes
ellos consideraban como salvaje.
Colonia y conquista
La región que
actualmente ocupa la ciudad de San Luis Potosí era, hasta antes de la
llegada de los españoles, un puesto guachichil-chichimeca.
Desde 1550
se empezaron a registrar asaltos guachichiles, guamares y otros chichimecas,
por lo que el Virrey Don Luis II de Velasco, comisionó a Herrera
para castigar a los salteadores. Así se inició la más cruenta y extensa de
todas empresas española en América.
Pedro de
Anda funda el Real del Cerro de San Pedro y Minas del Potosí el 4 de
marzo de 1592. Ante la falta de agua en el lugar, fue necesario localizar un
territorio próximo que sí la tuviera para respaldar la estadía humana. El lugar
se localizó al Este de la mesa del Anáhuac.
Para que los
españoles se asentaran ampliamente, los guachichiles del lugar y los
tlaxcaltecas fueron desplazados. La hostilidad de los tlaxcaltecas,
respaldados por los españoles, contra los guachichiles no tardaría en
manifestarse.
La comunidad
de San Luis Potosí se originó con la reunión bien diferenciada de
guachichiles, tlaxcaltecas, tarascos, zacatecas chichimecas,
chichimecas-pames de Santa María del Río, otomíes y de españoles
extremeños o de procedencia incierta.
Al amparo de
la riqueza minera nace la ciudad de San Luis Potosí en noviembre de
1592 y su fundación se da al rendirse el feroz indio cuachichil de nombre
Moquamalto ante fray Diego de la Magdalena, y el Capitán Miguel
Caldera, en el lugar que ahora conocemos como plaza de los fundadores.
Cultura de Capacha (Colima)
Con el
nombre de cultura Capacha se conoce un complejo arqueológico
de Colima, en el Occidente de Mesoamérica. La cultura Capacha fue la primera con rasgos
complejos que se desarrolló en la región, aproximadamente entre los
años 2000 a. C. y 1200 a. C. Fue
estudiada y descubierta por Isabel Trusdell-Kelly, arqueóloga
estadounidense que realizó excavaciones en la zona de Colima en el año de1939.
Las semejanzas entre las piezas de esta cultura y la cerámica contemporánea de
la región de Ecuador apuntan a que hubo alguna relación muy temprana
entre el Occidente mesoamericano y las culturas andinas.
Capacha fue
contemporánea de otros desarrollos culturales importantes de Mesoamérica,
como El Opeño, en Michoacán, y la primera fase de Tlatilco, en
el valle de México. La extensión geográfica de las piezas de cerámica
Capacha abarca toda la costa del océano Pacífico, entre los
estados mexicanos de Sinaloa, en el norte, y Guerrero, en
el sur. Especialmente importantes son los entierros descubiertos
por Gordon F. Ekholm en Guasave, Sinaloa.
Cultura Tarahumara (Chihuahua)
Los tarahumaras son un pueblo nativo de
México, asentado en territorio del estado de Chihuahua; su endónimo es
"rarámuri". Cuyo significado es pies ligeros o corredores a pie,
proveniente de las raíces: rara (pie) muri (correr). El significado también se
debe a que a ellos les gusta mucho correr. Se les designa con el término
chabochi, a los mestizos en general, cuyo significado es que tienen barbas; los
napurega raramuri son aquellos que comparten su cultura y conviven con ellos.
Los Indios Tarahumara son una
tribu que ha escogido vivir apartada de la cultura occidental. Viven en forma
primitiva y se alimentan principalmente del maíz, el frijol y su ganado.
En el Invierno viven en cuevas, y
en el Verano se mudan a pequeñas cabañas de madera. Son muy buenos tejedores y
producen cobijas de lana, de diseño sencillo pero excelente calidad que les
proporcionan calor durante el rudo invierno en los cañones. El Tarahumara —como
la mayoría de las tribus nativas de Norteamérica— ha sufrido desde la llegada
de los conquistadores. Aunque no fueron afectados tan severamente —como otras
tribus— por la viruela y otras enfermedades europeas, muchos Tarahumaras sufren
de tuberculosis, y su ciclo de vida es, en promedio, muy corto. Los misioneros
Jesuitas les han ayudado a aliviar los efectos de las enfermedades y los han
motivado para que sus niños asistan a la escuela. Hay tours disponibles desde
Creel, que te llevan a una Misión Jesuita y a una cueva Tarahumara. De acuerdo
a la leyenda de los ancestrales habitantes de la Sierra, el mundo fue creado
por Rayenari —Dios Sol— y Metzaka —Diosa Luna. En su honor, en el presente,
ellos bailan, sacrifican animales y beben "tesguino".
Ahí, en donde la Sierra Madre
Occidental se vuelve escarpada e irregular, viven los Tarahumara — que se
llaman a sí mismos Rarámuri (pies ligeros).La actividad más importante entre
ellos es el cultivo del maíz y el frijol y algunos crían ganado. Dada la
fragilidad de su economía, algunos buscan trabajo en los aserraderos.
La vida de este grupo ha cambiado; los antiguos Rarámuri tenían una dieta balanceada, además de consumir frutas y vegetales regionales, cazaban animales. En el presente, la industrialización y sus productos no les proporcionan los ingredientes nutricionales necesarios a su dieta. En la actualidad, los Tarahumara constituyen el grupo indígena más grande del Estado de Chihuahua. Su número varía de 50,000 a 75,000 ya que es difícil determinarlo de manera precisa, debido a la inaccesibilidad de las montañas y los deficientes medios de comunicación.
Los Tarahumara están distribuidos en las municipalidades de Guerrero, Bocoyna, Ocampo, Uruachi, Chinipas, Guazapares, Urique, Morelos, Batopilas, Guadalupe y Calvo, Balleza, Rosario, Nonoava, San Francisco de Borja y Carichi.
La vida de este grupo ha cambiado; los antiguos Rarámuri tenían una dieta balanceada, además de consumir frutas y vegetales regionales, cazaban animales. En el presente, la industrialización y sus productos no les proporcionan los ingredientes nutricionales necesarios a su dieta. En la actualidad, los Tarahumara constituyen el grupo indígena más grande del Estado de Chihuahua. Su número varía de 50,000 a 75,000 ya que es difícil determinarlo de manera precisa, debido a la inaccesibilidad de las montañas y los deficientes medios de comunicación.
Los Tarahumara están distribuidos en las municipalidades de Guerrero, Bocoyna, Ocampo, Uruachi, Chinipas, Guazapares, Urique, Morelos, Batopilas, Guadalupe y Calvo, Balleza, Rosario, Nonoava, San Francisco de Borja y Carichi.
Las regiones montañosas e dividen
en dos grandes regiones llamadas Alta y Baja Tarahumara. A la primera
corresponden las partes dominadas por la Sierra Madre Occidental, y a la
segunda, la parte oeste de la misma Sierra, incluyendo la zona de los cañones
en las tierras calientes del estado.
Los hombres son esbeltos, con fuerte musculatura y son reconocidos como los mejores corredores de larga distancia. Las mujeres son más bajitas, con caras ovaladas, ojos negros oblicuos y nariz recta.
Los hombres visten una banda en la cabeza conocida como "kowera", huaraches, y camisa suelta. Las mujeres usan una falda ancha y blusa suelta; el pelo lo cubren generalmente con un chal y llevan un cinturón conocido como "pukera".
Los hombres son esbeltos, con fuerte musculatura y son reconocidos como los mejores corredores de larga distancia. Las mujeres son más bajitas, con caras ovaladas, ojos negros oblicuos y nariz recta.
Los hombres visten una banda en la cabeza conocida como "kowera", huaraches, y camisa suelta. Las mujeres usan una falda ancha y blusa suelta; el pelo lo cubren generalmente con un chal y llevan un cinturón conocido como "pukera".
Su idioma es dulce y abundante en
palabras que hacen referencia a sus costumbres y su entorno, con frases amables
como: "Te saludo, como la paloma que gorjea y te deseo salud y felicidad a
ti y a los que amas".
Cada casa tiene un corazón y en
las ollas cocinan el maíz y el frijol que cosecharon durante la temporada.
Entre los Tarahumara, todo
pertenece a todos; la propiedad privada no existe, de modo que comparten comida
y vivienda.
Eligen a un gobernador —un hombre
que se distingue por su servicio a los demás y por su inteligencia— que elige,
"gobernadorcillos": sacerdotes, shamanes y sabios. Estos van por
todos los pueblos predicando el orgullo de ser Rarámuri, las costumbres y la
moral que se debe observar; funcionan como jueces de los problemas que se
presentan y están a cargo de las plegarias.
Fiestas
y Ceremonias
Todos los licores comerciales son
usados en las fiestas y ceremonias en la gran mayoría de los lugares, pero los
grupos más primitivos elaboran sus propias bebidas rituales. Entre los
Tarahumara del Noroeste, es una cerveza de maíz llamada "tesguino"
(batari).
En cuanto a la ropa, existen una
gran variedad de "sarapes" de bellas texturas y sencillos diseños,
que sólo son vistos en las espaldas de los nativos. Los sarapes Tarahumara son
pesados y de tejido áspero, en colores naturales, la mayoría de ellos sin adornos
y que poseen la belleza particular derivada de su textura y simplicidad.
Una relación similar a la de los
"compadres" existe entre los Tarahumara, pero los participantes son
llamaos «morawas» en lugar de "compadres", lo que en su idioma
significa la unión de dos personas que han negociado mutuamente.
Cuando los bienes son el ganado,
el "comprador" y el "vendedor" se tocan mutuamente el
hombre diciendo "Dios cuida morawa". Y cuando un morawa visita a
otro, el invitado recibirá el honor de sentarse en un taburete de piel de
cabra, en el lugar preferente junto al fuego. Siempre existe un enorme grado de
reserva entre los sexos. Entre los Tarahumara, un hombre que hace una visita a
la casa de un amigo deberá anunciar su presencia antes de llegar hasta la puerta
de la casa, y si la mujer está sola, él no entrará sino que permanecerá a la
distancia.
A menos que exista una
relación muy cercana, los hombres y las mujeres sólo se hablan unos a otros
cuando es estrictamente necesario, siempre a una distancia respetuosa y sin
mirarse los rostros.
Cultura zacateca (Zacatecas y Durango)
El zacateco era un pueblo guerrero, valiente y
denodado, y célebres flecheros. Las primeras referencias que se encuentran en
las crónicas de la época de la conquista hablan de que andaban desnudos, que
solamente llevaban "medias calzas de perro", de la rodilla al
tobillo, para protegerse de la vegetación. Esta característica de desnudez
estaba generalizada entre todas las tribus chichimecas, aunque algunos de los
grupos se cubrían con pieles.
La cultura zacateca se considera extinta, aunque
tienen muchos descendientes directos, que viven en grandes concentraciones en
los estados de Zacatecas y Durango, y debido a la emigración en grandes
ciudades norteamericanas como Los Ángeles, Dallas y Chicago. Sus tradiciones se
han ido perdiendo por distintas razones, por el mestizaje y la asimilación de
otras costumbres mexicanas principalmente.
La palabra Zacatecas es un vocablo náhuatl, que
significa "habitante de la tierra donde abunda el zacate".
Deriva del vocablo zacatl, que quiere decir "hierba, junco, grama".
El resultado da origen al término Zacatécatl que traducido quiere decir "habitante
de Zacatlán". La desaparición de su lenguaje tampoco favorece una
identificación exhaustiva, aunque se cree que su idioma perteneció a la familia
lingüística uto-azteca.
Los zacatecos eran principalmente nómadas y
carecían de modo de vida agrícola, al contrario que otros grupos como los
tecuexes, pames, guamares y caxcanes, de lo que no se tiene conocimiento es de
cómo llegó hasta ellos, aunque bien pudiera deberse a la influencia de sus
vecinos los otomíes y los tarascos. Eran cazadores y recolectores de frutos
silvestres, se alimentaban de tunas, semillas, raíces, dátiles y mezquite, con
el que elaboraban una especie de pan que conservaban para épocas de escasez;
también de la caza de conejos y de ranas y peces. El trueque con otros grupos,
especialmente con los que practicaban la agricultura, les permitía otro tipos
de alimentos, y el intercambio de utensilios domésticos, artesanías, alfarerías
y otros productos.
Respecto a sus costumbres religiosas, según Powell, rendían culto a
cuerpos celestiales como el sol y la luna, y cierta adoración por algunos
animales. También, referente a sus dioses, los cronistas de la época
opinaban de esta manera: "creen como descreen y no adoran ni aún han
adorado a Dios conocido, sino hoy una piedra que hayan o hacen, y mañana otra
diferente figura y ordinariamente de animales.
Cultura Guamare (Guanajuato)
Los Guamares puros fueron
una etnia indígena de Guanajuato, México que formaban parte
de la confederación guamare, los guamares puros se diferenciaban de los
otros miembros de la confederación por ser étnicamente los legítimos guamares,
ya que los otros miembros eran de
filiación Guachichil, Purépecha o Zacateca.
Como casi todas las naciones chichimecas, los guamares también eran cazadores-recolectores aunque tenían un grado cultural superior que los zacatecos y guachichiles, tenían sus adoratorios y conocían la agricultura. El desarrollo cultural de este pueblo chichimeca fue relativamente escaso, al igual que los otros cinco que conforman el grupo, esto se puede entender y achacar en parte por su "nomadismo", su cultura se puede calificar como pobre si la comparamos con los otros pueblos o etnias de Mesoamérica. Aún así, consiguieron edificar templos-fortaleza, en un medio desfavorable, una zona árida donde las lluvias son escasas y el clima cambia según la altitud.
Como casi todas las naciones chichimecas, los guamares también eran cazadores-recolectores aunque tenían un grado cultural superior que los zacatecos y guachichiles, tenían sus adoratorios y conocían la agricultura. El desarrollo cultural de este pueblo chichimeca fue relativamente escaso, al igual que los otros cinco que conforman el grupo, esto se puede entender y achacar en parte por su "nomadismo", su cultura se puede calificar como pobre si la comparamos con los otros pueblos o etnias de Mesoamérica. Aún así, consiguieron edificar templos-fortaleza, en un medio desfavorable, una zona árida donde las lluvias son escasas y el clima cambia según la altitud.
Lo
que se conoce como la Rebelión de los guamares, fue un movimiento indígena en
la región de Guanajuato, que se inició entre los años 1563 y 1568, contra las
autoridades del virreinato de Nueva España, unos episodios de la historia que
se conocen por los relatos de don Pedro Ahumada de Sámano, el que puso fin al
levantamiento. En 1963 los guamares destruyeron el asentamiento de Pénjamo y
más tarde atacaron Comanja y asesinaron a todos los españoles que allí se
habían asentado, sólo quedaron dos supervivientes. En 1569 atacaron y tomaron
el puerto del Robledal, cercano a Guanajuato, y llegaron hasta Xilotepec. La
historia también nos deja la creencia de que no actuaron solos, si no que
tuvieron como aliados en ocasiones a los indios catequizados de San Miguel y
Pénjamo.
Cultura Mixteca (Puebla, Oaxaca y Guerrero)
Cultura mixteca es un término que designa a una cultura
arqueológica prehispánica, correspondiente a los antecesores del pueblo
mixteco, que tuvo sus primeras manifestaciones en el Preclásico Medio mesoamericano (ss. XV-II a. C.) Y concluyó con la conquista española en las primeras décadas del siglo XVI de la era cristiana. El territorio
histórico de este
pueblo es la zona conocida como La Mixteca (Ñuu Dzahui en mixteco antiguo), una región
montañosa que se encuentra entre los actuales estados mexicanos de Puebla, Oaxaca y Guerrero.
La
cronología de la cultura mixteca es una de las más extensas de Mesoamérica por
su continuidad y antigüedad. Comienza como resultado de la diversificación
cultural de los pueblos de habla otomangueana en el área de Oaxaca. Los
mixtecos compartieron numerosos rasgos culturales con sus vecinos zapotecos. De
hecho, ambos pueblos se denominan a sí mismos como «gente de la lluvia o de la
nube». La evolución divergente de los mixtecos y los zapotecos, favorecida por
el entorno ecológico, alentó la concentración urbana en las ciudades de San
José Mogote y Monte Albán; mientras que en los valles de la sierra Mixteca la
urbanización siguió un patrón de menores concentraciones humanas en numerosas
poblaciones. Las relaciones entre mixtecos y zapotecos fueron constantes
durante el Preclásico, cuando la Mixteca también se incorporó definitivamente a
la red de relaciones panmesoamericanas. Algunos productos mixtecos se encuentran entre
los objetos de lujo hallados en el área nuclear olmeca.
La mitología
mixteca comparte muchos elementos con el resto de las tradiciones
mesoamericanas. Al igual que en el caso de los mexicas o los mayas, los
mixtecos también creían que vivían en la «era» de un Quinto Sol y que, antes de
su tiempo, el mundo había pasado por una serie de creaciones y destrucciones.
En el principio, la tierra era un caos, en el que todo se hallaba confundido.
Los espíritus de las fuerzas creadoras volaban en el aire. Se conocen por sus
nombres calendáricos, asentados en los códices producidos por este pueblo.
Estos espíritus eran Uno Venado-Serpiente de Jaguar y Uno Venado-Serpiente de
Puma. Son los correspondientes mixtecos de Ometecuhtli y Omecíhuatl, los Señores Dos, que representan el
principio dual de todo el universo. En el mito mixteco, estas dos divinidades
separan la luz de la oscuridad, la tierra del agua, el arriba del abajo, y
crean a los cuatro dioses creadores que habrían de dar nacimiento a los otros y
a la humanidad, que fue creada a base de maíz.
Período Preclásico
Hacia el final del Preclásico Medio —época en que Mesoamérica vio el
florecimiento del estilo olmeca, de gran difusión en el área— en la Mixteca
Alta comenzaron a aparecer algunas poblaciones que albergaron en su época de
apogeo a varios miles de personas. Entre ellas se encontraban Monte Negro y
Huamelulpan, situada la primera cerca de Tilantongo, que varios cientos de años
después sería la cabecera de uno de los Estados mixtecos más poderosos; y la
segunda, en la zona de Tlaxiaco. Por otro lado, en la Mixteca Baja la población
de Cerro de las Minas comenzó a florecer en el valle del río Mixteco. En esta
época, que abarca aproximadamente del siglo V a. C. al siglo II d.
C., las sociedades mixtecas vivían un proceso de diferenciación social que se
refleja en la aparición de algunas edificaciones de carácter público en
poblaciones como Yucuita, Etlatongo, Tayata y Huamelulpan en la Mixteca Alta; y
Cerro de las Minas y Huajuapan en la Mixteca Baja. La estratificación cada vez
más definida de las poblaciones mixtecas de esta época es el reflejo del
proceso que dio lugar al nacimiento de los primeros Estados en la zona a partir
de las sociedades de jefatura. La estructura política al final de la fase Cruz
Tardía en la Mixteca Alta estaba constituida por una serie de Estados que dominaban
pequeños territorios donde existieron numerosas poblaciones organizadas de modo
jerárquico. La jerarquía de las poblaciones ha sido observada en la cantidad de
monumentos arquitectónicos que albergaba cada localidad, lo que ha permitido
inferir el tipo de relaciones que había entre el centro de relevancia regional
y los pueblos de segunda línea. Un caso bien conocido es el de Huamelulpan,
cuyo rápido crecimiento relegó a Tayata —que fue una de las mayores poblaciones
mixtecas del Preclásico Medio— a una segunda posición, provocando la
contracción poblacional y el cese de las obras arquitectónicas en Tayata hacia
el siglo III a. C.
Período Clásico
El
Posclásico es, con diferencia, el período mejor conocido de la historia mixteca
prehispánica, gracias a la conservación de la historia oral en documentos
coloniales, pero también a los códices que sobrevivieron a la destrucción y al
tiempo posterior a la llegada de los españoles a la Mixteca. En Mesoamérica, el
posclásico está marcado por el florecimiento de los Estados militaristas. Ello
no quiere decir que las sociedades de las etapas anteriores hubiesen
desconocido la guerra, pues las ciudades-Estado de la Mixteca estaban
protegidas por muros desde el primer milenio antes de la era cristiana. Lo que
ocurre es que en este período, la actividad militar parece haber cobrado una
importancia mayor, como demuestra la proliferación de la parafernalia asociada
con la guerra y el culto a las divinidades guerreras en toda la región.
Para el
final del siglo VIII, el estilo ñuiñe comenzaba a declinar en la Mixteca Baja,
hasta que fue suplido paulatinamente por el estilo iconográfico propio de los
códices mixtecos. La aparición de un nuevo estilo artístico, acompañado de
otros cambios culturales como el arraigo de la veneración a la Serpiente
Emplumada y la construcción de alianzas interétnicas no es privativa de los
mixtecos del Posclásico Temprano y tiene sus antecedentes en los cambios
políticos y sociales del final del Clásico en el centro de México.En toda la Mixteca la población comenzó a aumentar
dramáticamente, aunque los cambios demográficos más importantes tienen lugar en
la Mixteca Alta. De acuerdo con las investigaciones arqueológicas, en la
Mixteca Alta el número de localidades correspondientes a la fase Natividad
(siglo X-XVI d. C.) se duplicó con respecto a los existentes en la
fase anterior, es decir, la fase Las Flores. De la misma manera, la superficie
ocupada por estas localidades se incrementó de modo importante, alcanzando las
10 mil 450 hectáreas de superficie urbana. Estas poblaciones estaban
organizadas en pequeños Estados hostiles entre sí, encabezados cada uno por una
ciudad de primera importancia que regía sobre otros poblados sujetos a su
autoridad. La construcción de una estructura jerárquica en las relaciones entre
las cabeceras de los señoríos mixtecos —llamadas ñuu— y sus satélites —llamados siqui— es
constante en la historia mixteca, aunque en este período se acentúa debido al
aumento de la población y a las estrategias políticas de las élites
gobernantes.
Clases sociales
Durante la
época prehispánica, la sociedad mixteca se caracterizó por su alta
jerarquización. Sin embargo, las diferencias no aparecieron espontáneamente. El
proceso de estratificación fue paralelo al desarrollo de la sociedad mixteca.
Los estratos de la sociedad mixteca tienen su origen en la sedentarización de
este pueblo y fueron influidos por los procesos políticos, históricos,
económicos y culturales que ocurrieron en la Mixteca desde el siglo XVI a. C.
En su inicio, las poblaciones mixtecas contaban con una incipiente
estratificación. Los restos de las poblaciones del Preclásico Tardío y Medio no
presentan grandes diferencias cuando se comparan unas viviendas con otras, y el
uso de las construcciones de estos asentamientos no parece ser demasiado
especializado. Los bienes de los que disponían los mixtecos en aquellos siglos
parecen haber sido limitados, y no hay evidencia que permita distinguir
claramente las zonas habitables de la élite con respecto al resto de la
población, aunque sí es posible admitir la existencia de una gradación en los
niveles de bienestar entre los habitantes de una misma localidad.
La
transición al Clásico marca el desarrollo de la vida urbana plena en esta
región y en la mayoría del territorio mesoamericano. La consolidación de las
organizaciones estatales en la Mixteca implicó un proceso de mayor
diferenciación que tendió a legitimarse por medio del uso de la ideología y de
las alianzas a nivel de la élite con el propósito de reproducir las
desigualdades entre los estratos de la sociedad. El surgimiento del estilo
ñuiñe en la Mixteca Baja —la zona más próspera de la Mixteca en el Clásico— es
una muestra de la voluntad de los grupos gobernantes de hacer patentes las
diferencias entre ellos y el resto del pueblo. Las crónicas españolas
coloniales hablan de numerosos estratos de la sociedad mixteca, sin embargo,
todos ellos pueden ser reducidos a los siguientes grandes grupos:
- yya es el título que recibía
el señor de cada cacicazgo mixteco;
- dzayya yya era el grupo constituido
por la nobleza mixteca, formaban una misma categoría con el rey;
- tay ñuu, la gente libre;
- tay situndayu, terrazgueros;
- tay sinoquachi y dahasaha, sirvientes y esclavos respectivamente.
Cultura Tolteca
(Hidalgo, México, Morelos, Tlaxcala)
Los toltecas
fueron un pueblo nómada que también habrían incluido a los antepasados de los
chichimecas. Los toltecas conquistaron la ciudad de Teotihuacán en el año 750
d.c aproximadamente y luego asentaron su población y su cultura. Ellos se
establecieron en la meseta central (en la zona que ahora abarcan los Estados
mexicanos de Tlaxcala, Hidalgo, México, Morelos y Puebla). Donde una
casta militar reemplazaría a los religiosos en la administración formándose un
gobierno militarista. Su capital, Tollan-Xicocotitlan, sería conquistada por
los Chichimeca en el año 1168 d.c.
Tolteca es una palabra de origen náhuatl; en náhuatl
los Toltecas eran llamados Tōltēcah (plural; singular: Tōltēcatl).
Período Posclásico
Durante este
periodo los toltecas fueron el grupo dominante de un estado cuya influencia se
extendía hasta el actual estado de Zacatecas, y al sureste en
la península de Yucatán. La relación entre los toltecas y los mayas del
período posclásico ha sido objeto de controversias. Mucho tiempo después de la caída
de Teotihuacán, hacia el año 700, hubo en Mesoamérica varios siglos de
tinieblas y confusión, cambió la índole de su civilización, las ciudades sin
fortificaciones y gobernadas por élites religiosas se desmoronaron, y dieron
lugar a ciudades guerreras y a religiones más belicosas.
Una de estas
ciudades surge hacia el año 950, Tula, la capital de los Toltecas,
donde en 1025 el rey Mitl sube al trono, llegando a controlar la guerra de
sectas por la disputa del poder, que habían desatado Quetzalcóatl I y
II en 947. Mitl fue sucedido por su viuda, Xiutlalt (Xiuhtlaltzin). La
historia de los Toltecas comienza con una leyenda que los describe como una
tribu Chichimeca que viene del norte, a principios del siglo X, conducida por
un rey llamado Mixcóatl, y que se establece en Culhuacán. No se sabe
con exactitud si Mixcoatl existió o fue sólo leyenda, pero su
hijo Topiltzin vivió realmente, y es el primer personaje de carne y
hueso que aparece en la Historia de México; en ese sentido, los toltecas
(náhuatl: tōltēcah; '[maestros] constructores'), fueron los
miembros de una cultura precolombina que dominó la mayor parte del
centro de México entre los siglos X y XII. Su lengua,
el náhuatl, también fue hablado por los aztecas. Mucho de lo que se conoce
de los toltecas está vinculado a mitos.
Si bien es
cierto que los toltecas tuvieron una gran influencia entre los mayas, no
está comprobado que hubiera una presencia militar en la península de Yucatán.
Ni viceversa, aunque algunos autores pensaron que Tula había sido fundada por
mayas de Yucatán. Se puede hablar de una gran influencia comercial y
político-religiosa de los toltecas en Chichén Itzá, influencia que se
refleja básicamente en la arquitectura de muchas estructuras como son el
Castillo, el Templo de los Guerreros (que muestra una fusión del
estilo Puuc (seguramente influenciada por Uxmal) con diseño tolteca,
así como en la presencia del llamado chac-mool típico de Tula. La
incursión de Quetzalcóatl como deidad es otro elemento tolteca
importante reflejado en Kukulkán entre los mayas: Tuvieron mucho
talento para construir, y su influencia se extendió a gran parte
de Mesoamérica en el período Posclásico. Entre los pueblos
nahuas de la época de la conquista, la palabra tolteca significaba alguien
sabio que dominaba las artes y artesanías. Y la palabra
"toltequidad" equivalía a lo que llamaríamos, alta cultura.
Su arte
en estatuas y relieves murales está muy ligado a la arquitectura.
Representaban a sus dioses y personajes en esculturas de piedra, murales,
cerámicas, pinturas y en trabajos de artesanía.
La economía
se basaba en una agricultura de extensos campos de cultivo irrigados
por complejos sistemas de canales, donde el maíz, el frijol y
el amaranto eran el principal cultivo. Al igual que en otros estados
mesoamericanos, el comercio jugaba un papel fundamental para la obtención de
materias primas y bienes de lugares muy alejados.
La sociedad
tolteca se dividió en dos clases:
·
El grupo privilegiado: Integrado por jerarcas, militares,
funcionarios, el supremo gobernante y los sacerdotes, quienes estuvieron al
servicio de la casta militar y se encargaban de atender el culto, los
calendarios y la cuenta del tiempo. Los jefes guerreros subordinaron todas las
actividades a sus intereses particulares; conquistaron grandes extensiones
territoriales para formar un gran imperio cuyas fronteras fueron sólo superadas
por los aztecas.
·
La clase servil: Integrada por los trabajadores agrícolas y
artesanos: albañiles, alfareros, carpinteros, hilanderos, lapidarios, pintores
y tejedores, entre otros.
Cultura Náhuatl (Distrito Federal, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Veracruz)
El nombre del grupo náhuatl proviene del
verbo nahuatli (hablar con claridad); este término se emplea
para designar tanto al grupo como al lenguaje de los mexica, los mexicanos.
Actualmente, los pueblos nahuas no forman una unidad política sino que
están localizados en un área que va desde Durango hasta el sur de Tabasco y se
concentran principalmente en Puebla, Veracruz e Hidalgo. En menor proporción se
localizan en San Luis Potosí, Hidalgo, Distrito Federal, Estado de México, Tlaxcala,
Morelos, Jalisco, Michoacán, Nayarit y Oaxaca.
La geografía donde habitan los pueblos nahuas no es homogénea y se
ubican en tres zonas ecológicas distintas. La zona norte corresponde a la
Sierra Alta, que se encuentra entre los 2 000 y 4 000 msnm de altitud y se
caracteriza por tener un clima húmedo frío, con una gran área forestal de
pinos, oyameles, cipreses, encinos y cedros. En esta zona se ubican los pueblos
nahuatlatos de Hueyapan, Coajomulco, San Juan Tlacotenco, Ocotepec y San José
de los Laureles.
La parte de transición entre las tierras altas y las bajas está entre
los 1 300 y 2 000 msnm; tiene un clima húmedo semicálido con grandes
chaparrales, matorral subtropical, y pastizales. En esta región se localizan
las comunidades nahuas de Santa Catarina, San Andrés, Ocotepec, Huazulco,
Temoac y Amilcingo.
En los valles y las tierras bajas, de una altitud media de 1 000 msnm,
encontramos un clima cálido subhúmedo al que corresponde una vegetación de
selva baja y pastizales que representa casi el 75% del territorio estatal. En
esta región se asientan las comunidades indígenas de Cuentepec, Tetlama,
Xoxocotla, Tetelcingo y Atlacholoaya.
Infraestructura
Los pueblos nahuas tienen acceso a varias carreteras y caminos de
terracería que les permiten una estrecha comunicación con las cabeceras
municipales y con los centros comerciales más importantes de la región como las
ciudades de México, Cuernavaca y Cuautla.
La mayoría de estos pueblos tienen agua potable, servicio telefónico y
energía eléctrica; aún es frecuente el uso de leña y petróleo como combustible,
y en menor proporción se utiliza el gas.
Estas comunidades cuentan con clínicas de salud, tiendas Conasupo, escuelas
de nivel básico, medio y algunas medio superior como en Xoxocotla; en Cuentepec
se encuentra un albergue de la Dirección General de Educación Indígena para
niños de primaria. También cuentan con mercados y pequeñas tiendas que los
surten de lo más indispensable.
Antecedentes históricos
Los pueblos nahuatlacas o aztecas, originarios de
Aztlán-Teoculhuacán-Chicomostoc, se asentaron en la región de la Cuenca de
México y los valles centrales circunvecinos. Estos pueblos fueron los tepaneca,
xochimilca, cuitlahuaca, mixquica, acolhua; chalca, matlatzinca, couixca,
mallinalca, tlalhuica, tlaxcalteca, huexotzinca y culhuacan. Los tlalhuicas y
xochimilcas, también de ascendencia tolteca, se asentaron en el estado de
Morelos, en el valle y el norte respectivamente. Mientras que los tlalhuicas
conformaron los pueblos de Cuauhnáhuac, Huaxtepec, Yautepec, Tlaquiltenango y
Acapichtlan; los xochimilcas formaron los pueblos de Tuchimilco, Tetela del
Volcán, Tlalmimilulpan, Hueyapan, Tlacotepec, Jumiltepec, Zacualpa, Temoac,
Totolapan, Tlayacapan y Tepoztlán. Desde el siglo XIII los tlalhuicas y
xochimilcas mantuvieron relaciones políticas. Entre 1345 y 1428, los mexicas
estuvieron sujetos al gobierno tepaneca, al que prestaban servicios militares
como tributo. La relación de Cuauhnáhuac con la Cuenca de México durante el
predominio del imperio tepaneca, se caracterizó por las alianzas políticas
mediante alianzas matrimoniales. Los mexicas dominaron política y
económicamente Cuauhnáhuac de 1438 a 1519, periodo en el que se
institucionalizó el pago de tributo, ya sea en productos o en servicios.
Los señoríos tributarios de los tlalhuicas, xochimilcas, chichimecas y
toltecas conformaron varias "provincias", las más importantes fueron
Cuauhnáhuac y Huaxtepec.
Después de la Conquista todos los pueblos de Morelos quedaron
comprendidos dentro del Marquesado del Valle de Oaxaca, otorgado por el rey a
Cortés; la Alcaldía Mayor de Cuernavaca era su jurisdicción más importante.
Durante este periodo Morelos siguió siendo un importante centro de población
indígena, la cual fue despojada de sus tierras por los hacendados cañeros. En
1603 los indígenas fueron reacomodados y concentrados en congregaciones,
desapareciendo así muchas comunidades pequeñas. Los principales asentamientos
cañeros estuvieron en los valles de Cuernavaca, Cuautla y Yautepec.
Las haciendas azucareras requerían de fuertes inversiones por lo que,
después de algún tiempo, se enfrentaron con serios problemas financieros.
Además de la crisis y depresión azucarera sobrevinieron grandes cambios
demográficos y en los patrones de asentamiento.
A partir del siglo XVII se dio una fuerte migración del norte del estado
a las zonas azucareras; esta tendencia disminuyó en 1690 debido a las epidemias
y a la baja demanda de mano de obra, por lo cual muchos indígenas volvieron a
la agricultura de subsistencia. En la región azucarera, a diferencia de las
haciendas, las comunidades indígenas tenían muy pocas tierras. Su asentamiento
permanente en las comunidades y su tendencia endogámica favoreció la
conservación de su identidad cultural.
En los siglos XVI y XVII el área de Cuautla sufrió una gran pérdida de
población indígena, la cual se recuperó lentamente durante el siglo XVIII.
A mediados del siglo XVIII los hacendados se habían apropiado de grandes
terrenos. Con la Independencia se formalizó el proyecto capitalista anunciado
por las haciendas; los indígenas ya no pagaban tributo ni pertenecían
laboralmente a éstas. El aislamiento geográfico y la retención de sus tierras
comunales contrarrestaron la fuerte tendencia de desindianización presentada en
el periodo independiente.
Durante el proceso de industrialización, las haciendas propiciaron la
proletarización del campesino, con la consecuente modificación de las
relaciones sociales y sus repercusiones en la fuerza de trabajo, además de
acaparar las tierras. Tal situación gestó el movimiento revolucionario al mando
de Emiliano Zapata; las formas de oposición asumidas por los zapatistas
reflejaban fielmente las relaciones sociales internas campesinas y sus
mecanismos culturales de cohesión.
Cultura Cohauilteca (Nuevo
León)
Los coahuiltecos, pajalates o pakawa,
fueron un conjunto de pueblos amerindios nómadas afines cuyo territorio se
encontraba en lo que actualmente corresponde a los estados de Coahuila y Nuevo
León (México) y Texas (Estados Unidos).
Comprendía
un gran conjunto de tribus, muchas de ellas solo mencionadas una vez por los
españoles.
Lengua e
identificación étnica
La mejor
información sobre los grupos de habla coahuilteca son procedentes de los
misioneros Damián Massanet y Bartolomé Gareta. En los años
de 1690 y 1691 Massanet hizo dos viajes de la misión de
Candela en el este de Coahuila a San Antonio,
en Texas, y reportó 39 grupos indígenas. También señaló que todos los indios en
su camino hablaban el mismo idioma.
Es posible
que en la antigüedad los júmanos y hape hablaran
coahuilteco ya que hostilizados por los apaches, huyeron a las regiones de
Chihuahua.
El fraile
García creó en 1760 un manual para el culto en coahuilteco. Hizo una lista de
18 grupos indígenas de las Misiones de San Antonio y Guerrero, que hablaban
coahuilteco. También identificó algunos grupos poco conocidos de la costa del
Golfo de Texas, como de habla coahuilteca. Algunos historiadores suponen que
todos los nativos de la zona costera hablaban coahuilteco excepto los karankawa y los tonkawa.
Los
españoles no tenían mucho interés en describir los pueblos nativos y dividirlos
en unidades étnicas. No hubo diferencias significativas o características
culturales para esa clasificación y así permanecieron inadvertidas
organizaciones tribales, así como similitudes o diferencias en el idioma de los
nativos. Los españoles se referían a un grupo indígena como nación y las
llamaron después por ciertas características del paisaje, lugares y misiones.
Solo un pueblo fue descrito culturalmente, como su peinado o la pintura. Por lo
tanto, es extremadamente difícil para los antropólogos de hoy identificar la
variedad de grupos indígenas, sobre las bases de su lengua y cultura.
Historiadores mexicanos
posteriormente citaron que, con el tiempo, diferentes grupos lingüísticos
llegaron a las misiones y aprendieron coahuilteco como lengua dominante,
entonces los lingüistas creyeron que estos grupos estaban lingüísticamente
relacionados con los coahuiltecos. Sin embargo, aún no está claro si todos los
grupos étnicos de la región pertenecen al mismo grupo lingüístico.
Cultura y
forma de vida
Se supone que todos los nativos de los grupos
coahuiltecos del sur de Texas compartían un idioma y cultura similar, mientras
que en los de México, se observaron algunas diferencias. Por ejemplo, tenían
los Comecrudo un idioma diferente, el cual es considerado por los
lingüistas como una rama alterna de los coahuiltecos.
Los
coahuiltecos subsistieron principalmente de la caza y la recolección, sin
embargo en el sur de Tamaulipas también hubo un poco de agricultura.
Colectaban un gran número de plantas silvestres y árboles frutales como
el mezquite, los frijoles (género Prosopis), agave (Furcraea
Genus), cactus, flores, frutas, nueces, bellotas, raíces y tubérculos. La
introducción de ganado europeo alteró la vegetación original ya que
originalmente la tierra estaba cubierta de arbustos espinosos.
Muy
importante era, por encima de todo, el bisonte, que se trasladó desde el
norte hasta el sur de Texas y el noreste de Coahuila, y el venado. Cazaban
animales pequeños como pecaríes (pecarí; tayasuidos) y armadillos (armadillo;
Dasypodidae), conejos, ratas y ratones, un montón de aves e innumerables
especies de serpientes, lagartos, ranas y caracoles. Los peces eran capturados
en los ríos al pasar junto a la red, también eran cazados mejillones y otros
mariscos en el agua salada del Golfo durante todo el año.
Hay pocos
informes de los colonos españoles sobre el campamento indio de verano, mientras
que su paradero durante el invierno es del todo desconocido. Dos o más grupos
compartieron el campamento de verano, cada uno de los cuales al parecer no
tenía ninguna zona separada para forraje. El Mariame por ejemplo, se
distribuían entre dos regiones, los límites exteriores eran al menos 130 km de
ancho, aparte, mientras que el coto de caza de los papayas en el sur
de Texas desde 1690 hasta 1709 se expandió según los
viajeros españoles más de 50 km, en la que había diez campamentos indios.
El Pampopa Pastia tenía un área
de 135 km de longitud, porque la búsqueda de alimentos requería un área
correspondientemente grande.
Las
descripciones de la vida de los coahuiltecos sólo hay dos, provienen de dos
siglos diferentes. La primera es la de Cabeza de Vaca y describe a su
tiempo el Mariame al sur de Texas, donde vivió durante 18
meses, 1533-1534. La segunda fuente es de Alonso de León, el cual
hizo una descripción general de los grupos indígenas, con los que se reunió
en Nuevo León antes de 1649 como soldado. Esto era para los
indios, un área residencial entre Monterrey y Cadereyta en el
sur y Cerralvo en el noreste. Estas dos fuentes contienen no solo de
su tecnología similar información, sino también las diferencias en la cultura,
lo que puede explicarse por la distancia espacial de 240 kilómetros.
Los mariame
vivieron durante nueve meses a partir de otoño a la primavera en el río
Guadalupe en Texas por encima de la confluencia del río San Antonio,
mientras que en verano se trasladaban 140 km al suroeste. Este ciclo
estacional, se cosechaban frutos de cactus al oeste de Corpus Christi Bay. Los
mariame contaban en 1534 con unas 200 personas, que vivían en un
pueblo de cuarenta casas. Las casas eran en forma de cúpula, redondas y estaban
hechas de un marco de cuatro varillas flexibles, que se pegan en el suelo,
doblados, atados juntos y cubiertos con esteras. Las barras y alfombras eran
transportadas cuando el grupo se trasladaba. En el río Guadalupe, los indígenas
iban a excursiones de caza dos días éstas tenían lugar dos o tres veces al año
y consistía en viajar del valle boscoso a los pastizales vecinos.
Cultura Huasteca (Querétaro y Tamaulipas)
La cultura
huasteca es una cultura arqueológica que se desarrolló en una vasta
región de México conocida como la Huasteca, compartida
por los actuales estados de Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Tamaulipas, Querétaro y Puebla.
Hablaban una lengua de origen máyense, de la que desciende el idioma
huasteco actual. El pueblo huasteco no desapareció
con la Conquista española; sus descendientes continúan viviendo en la región
que históricamente habitaron sus antepasados. El nombre huasteco se
deriva del vocablo náhuatl cuextécatl, que tiene dos
posibles acepciones: de cuachalolotl "caracol pequeño o caracolillo",
o de huaxitl, "guaje", que es una pequeña leguminosa.
En la época
precolonial la huasteca estaba poblada por diversos grupos: huastecos,
tepehuas, otomíes y totonacos, ubicados en el sur y suroeste. En el norte y
noroeste se hallaban los nahuas entreverados con guachichiles, pames y diversos
grupos chichimecas. La región era conocida con el nombre de Xiuhcoac, que
significa "serpiente de turquesas".
Los nahuas
han sido identificados con los aztecas o mexicas,
estos constituían la sociedad dominante en Mesoamérica antes y durante la
llegada de los españoles. El náhuatl era
reconocido como la lengua oficial en toda Mesoamérica. Después de la caída de
Tula la población nahua llegó en oleadas migratorias a poblar el norte de
Veracruz y el oriente de San Luis Potosí. Esta población nahua se consolida en
el centro y sur de la Huasteca a partir de la conquista mexica en el siglo.
Grupos
importantes de huastecos fueron nahuatizados durante esta invasión. Desde
entonces hasta la fecha el idioma náhuatl ha sido hablado en la Huasteca. En la
parte baja del Pánuco en Veracruz, los nahuas emigrantes establecieron alianzas
con los huastecos para defenderse de los ejércitos mexicas. Los nahuas aztecas
invadieron el territorio de los huastecos, ocupando casi todo el sur de la
región, desde Tuxpan, Temapache y Tampatel hasta Aquismón (San Luis Potosí),
con el propósito de rodear al señorío independiente de Meztitlán, al que no
habían podido derrotar, para someterlo al gobierno de la Triple Alianza.
Por medio de
diferentes estudios arqueológicos se sabe que los primeros agricultores de esta
zona fueron posiblemente de filiación otomí, que se establecieron en los
márgenes del río Pánuco con una tradición cultural fechada hacia
2500 a. C. A partir, tal vez del año 1500, llegaron los huastecos a
la zona.
Esta cultura
fue y sigue siendo excelente alfarera. Fabricaban numerosos recipientes de
arcilla cocida, los correspondientes al periodo temprano recibe el nombre de
fase Pavón. Ésta agrupa recipientes con un baño de color rojo o blanco que
presentan una decoración incisa y cuyas formas corresponden a ollas de cuerpos
esféricos o también a ollas con cuerpos en forma de molduras o gajos que
recuerdan de inmediato la forma de las calabazas.
Actualmente,
la agricultura es una parte importante de la economía huasteca, cultivan maíz,
sorgo, café, cebada, cacahuate, naranja, aguacate, mango, papaya, plátano,
limón, piña, guayaba, caña de azúcar y frijol. Tienen criaderos de ganado
bovino, talan árboles de maderas preciosas para la venta. Acostumbran, según la
zona, la piscicultura. Extraen azúcar de la caña de azúcar. Algunos pueblos
huastecos fabrican aglomerados de madera y de algunas rocas hacen cemento.
En la Sierra
de Tamaulipas es donde el arqueólogo Richard Mac Neish encontró en unas cuevas
testimonios de la evolución en la domesticación y cultivo del maíz, lo cual
parece indicar que fue en la región huasteca donde los antiguos nativos
tuvieron por primera vez el maíz tal y como hoy lo conocemos.
Cultura Totorames (Sinaloa)

Los totorames habitaban
el valle y la costa del río Piaxtla al río de las Cañas, lo que hoy son los
municipios de San Ignacio, Mazatlán, Concordia, Rosario y Escuinapa en Sinaloa hasta
el río Santiago en el actual estado de Nayarit. Su principal señorío fue
Chiametlán, el hoy poblado de Chametla. Alcanzaron sus mayores logros en
alfarería, agricultura y sobre todo en pesca, pues ya conocían el uso de tapos
y la conservación de pescado. Sus cultivos principales fueron el maíz, el
frijol y el chile. Entre sus actividades pesqueras se encontraba la captura de
peces y camarón; así como la recolección de almejas, ostiones y patas de mula.
También se dedicaban a la recolección de sal, que cambiaban por otros productos
con los pueblos vecinos.
Su lengua era una variante del Cora nayarita y, como
casi todas las lenguas habladas en la región que estudiamos, pertenecía a la
familia yuto-azteca.
Los totorames eran sedentarios. Sus
principales asentamientos estaban en Aztatlán, Sentispac y Chametla, este
último sobre el Río Baluarte y los dos primeros en territorio nayarita. Este
Aztatlán es el mismo del que tomó su nombre el Complejo Aztatlán, al que ya nos
referimos, pero esta cultura había dejado atrás su época de esplendor. Los
totorames eran agricultores y cultivaban maíz, frijol, calabaza, chile y
algodón. Consumían productos del mar como camarón, ostión y pescados;
recolectaban sal de los depósitos naturales para su propio consumo y para el
comercio con otros grupos. Cosechaban miel de colmenas silvestres y también las
cultivaban. Elaboraban objetos de cerámica, tejían el algodón, labraban la
concha y trabajaban el cuero de venado. Fueron diestros artesanos que
fabricaban adornos de plumas, concha, perlas y caracoles.
Los pescadores totorames conocieron una
técnica de captura que aún en nuestros días tiene buenos resultados en algunas
comunidades del municipio de Escuinapa y que llaman pesca en los
"tapos". Consiste en aprovechar las muchas entradas que tiene el mar
en el sinuoso litoral, donde forma numerosas lagunas y esteros que se inundan
al subir la marea. Antes de que empiece el descenso de las aguas, los
pescadores extienden una cortina hecha de cañas fuertemente atadas con la que
tapan la boca de la laguna; el agua fluye por los intersticios de las cañas
mientras que los peces y camarones quedan atrapados en el estero, y basta
recolectarlos. En la costa de Escuinapa se han localizado grandes depósitos de
concha, principalmente de ostión, testimonio del amplio consumo de los totorames
— y posiblemente también de los pobladores anteriores— de este molusco.
Los totorames no eran agresivos, aunque
tenían que defenderse de los xiximes de la sierra, que eran muy belicosos;
conocieron el arco y la flecha, la macana, la rodela y el dardo arrojadizo.
Construyeron sus caseríos al descubierto, donde podían precaverse de las
inundaciones, pero estaban muy expuestos a los ataques de grupos enemigos.
Cultura Yaqui (Sonora)

Los yaquis son
un pueblo indígena del estado de Sonora, (México), asentados
originariamente a lo largo del río Yaqui.
El conjunto
del territorio Yaqui comprende tres zonas claramente diferenciadas: una zona
serrana (Sierra del Bacatete); una zona pesquera (Guácimas y Bahía de
Lobos) y tierras de cultivo (el valle del Yaqui). En la actualidad, la
población alcanza aproximadamente los 32 000 habitantes según ciertas
fuentes, habiendo sido duramente reducidos por las guerras que libraron por su
supervivencia durante más de 50 años. A finales del siglo XIX, bajo el gobierno
de Porfirio Díaz, fueron combatidos y muchos deportados a plantaciones
de Yucatán y Quintana Roo. Muchos de ellos regresaron a pie a
sus tierras ancestrales, en tanto que otros emigraron a Arizona (Estados Unidos)
para escapar de la represión del gobierno mexicano. La población yaqui de
Arizona es de 8000 habitantes y la tribu es reconocida por el gobierno
estadounidense.
En la
actualidad, además de los habitantes de la zona tradicional yaqui, existen
otros grupos asentados en las diferentes ciudades del estado de Sonora. Al no
regresar a sus pueblos, forman sus propias colonias dentro de las ciudades
importantes. En la ciudad de Hermosillo, capital de Sonora, son conocidos
como barrios yaqui las colonias de La Matanza, El Coloso y
Sarmiento, lugares donde sus habitantes hacen esfuerzos por conservar las
tradiciones y raíces culturales de la nación yaqui.
Economía, vivienda, salud, educación
La tenencia
de la tierra revisa tres formas: el ejido, la propiedad comunal y la
pequeña propiedad.
Poseen
ganado y cultivos (trigo, cártamo, soya, alfalfa, hortaliza y forraje), también
pesca en Puerto Lobos y trabajo artesanal.
La vivienda
tradicional es una estructura de carrizo y adobe, con piso de tierra y techo de
carrizo o palma. Actualmente son de material de cemento y lámina, cuentan con
electricidad, agua potable, correo, telégrafo, teléfono e Internet.
En el nivel
educativo cuentan con escuelas de primaria de educación bilingüe, secundaria y
bachillerato tecnológico. Los libros de texto de primaria son en lengua yaqui
con ejemplos del contexto social del grupo, para que los niños no desvirtúen el
conocimiento de los valores y tradiciones de su grupo. También se está
desarrollando el Proyecto Educativo de la Tribu Yaqui, dentro de la
jefatura de zonas de supervisión de educación indígena de la Secretaría de
Educación y Cultura. Cuentan con bastantes estudiantes de la etnia en la
Universidad de Sonora realizando estudios de licenciatura en Lingüística, Leyes
y otras carreras superiores.
Lutisuc
Asociación Cultural, trabaja con los grupos yaquis asentados en la ciudad
de Hermosillo tratando de apoyarlos en la preservación de su cultura. Con este
objetivo se realizan talleres de apoyo a la música y vestimenta tradicional,
talleres artesanales y cursos de recuperación de lengua yaqui. También tienen
artesanías muy exóticas que atraen el turismo.
Gobierno
A la llegada
de los misioneros, los yaqui vivían en once pueblos y muchas rancherías a lo
largo del río. La labor misionera comenzó reuniéndolos a todos en los ocho
pueblos tradicionales.
Además de la
religión, los misioneros les enseñaron nuevas técnicas agrícolas y la
alfabetización, la organización social regida por autoridades civiles,
militares y religiosas, que son las que actualmente se conocen como autoridades
tradicionales:
·
Autoridad civil y judicial. Cada pueblo cuenta con un gobernador o Cobanao
mayor, auxiliado por otros cuatro gobernadores y Los Pueblos, especie de
consejo de ancianos o senado, formado por el Pueblo Mayor y otros tantos según
el número de habitantes del poblado. El gobierno supremo de la etnia lo forman
los 40 gobernadores y los ancianos de los pueblos reunidos.
·
Autoridad militar. El de más importancia es el alférez o abanderado,
luego el tambulero, después el capitán yoowe o primero, capitán segundo,
tenientes, sargentos y cabos.
Autoridad religiosa. Funge durante la época de Cuaresma, en la
que la autoridad suprema y total es depositada en los fariseos o
chapayecas, bajo cuyas órdenes actúan.
Conclusión
Después de haber
hablado un poco sobre algunas culturas de nuestro país.
Podemos
reconocer cuales aún existen aunque varias desaparecieron.
Algunas culturas
nos heredaron muchas de sus tradiciones y hasta el día de hoy las seguimos.
lindo blog Ingrid, esta bien elaborado, felicidades :D
ResponderEliminar